Según recoge Europa Press, UGT ha reclamado al Gobierno una reducción del IVA en la energía del actual 21% al 10% «como mínimo», así como una modificación del bono social energético, ya que el que existe ahora «exige un nivel de rentas excesivamente bajo y ofrece descuentos insignificantes».
Asimismo, exige que se acometa una reforma del modelo energético «más justa económica, social y medioambientalmente, que proteja a todos los consumidores, y que tenga en cuenta especialmente a los grupos sociales más vulnerables y en riesgo de exclusión social».
