En rueda de prensa, se ha mostrado cauteloso porque está a la espera de que JxCat y ERC remitan a los grupos la propuesta de dictamen que quieren aprobar en la Comisión del Estatuto de los Diputados y entonces elevar al pleno una votación que permita a los diputados afectados designar a un miembro de su grupo para que ejerza sus derechos.
Sin embargo, ha adelantado que el PP entiende que la suspensión se hizo efectiva desde el primer momento, cuando el juez del Supremo Pablo Llarena dictó el auto: «Y no somos los únicos, porque estos diputados no cobran desde entonces».
Por eso, pone en duda que sean los diputados suspendidos los que digan al Parlament quién debe designar como su sustituto, y propone que lo hagan los propios grupos afectados.
El texto se acoge al artículo 25 de Reglamento del Parlament por el que se exponen los motivos por los que el pleno de la Cámara vota si suspende o no a un diputado, y Rodríguez entiende que el supuesto de los diputados suspendidos por el Supremo no encaja en dicho artículo.
Entiende que el artículo del reglamento es para cuando en el Parlament se detecta un motivo por el que un diputado tiene que ser suspendido, pero no para unos diputados que ya han sido suspendidos en base al artículo 384 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Sobre que se haya decidido tomar la decisión remitiendo una propuesta de informe a una comisión para que se lleve a una votación en el Parlament, ha insinuado –sin citarlo– que el presidente del Parlament, Roger Torrent, se «esconde» tras esta solución evitando que la Mesa tome la decisión de cómo aplicar la suspensión.