Lo ha hecho emocionada en los pasillos del Parlament y desde el teléfono de la mujer de Cuixart, Txell Bonet, que le ha cedido el terminal, según imágenes captadas por Europa Press.
Posteriormente, en un apunte en Twitter, Forcadell ha explicado que Cuixart le ha dicho: «No hagáis nada por los presos si no es bueno para el país, pensad en el país».