Este martes ha arrancado desde las 9:30 de la mañana el mayor juicio de la historia del Vaticano por corrupción. Se trata del primer proceso civil contra un cardenal, en el que también están implicados varios funcionarios, tanto religiosos como laicos.
El acusado en este proceso histórico es, Angelo Becciu, antiguo alto cargo de la Secretaría de Estado vaticana. El juicio se celebrará en el aula multifuncional de los Museos Vaticanos y es el primero contra un miembro del colegio cardenalicio. Durante este proceso se investigará si los acusados robaron fondos de los donativos que el Papa recibe cada año y adjudica al mantenimiento del vaticano y a distintas causas de caridad.
Se hace referencia al año pasado, cuando el Vaticano recaudó de estos fondos 44 millones de euros, y contaría además con un fondo acumulado de 200 millones. Hasta diez personas están implicadas en este caso por malversación, abuso de poder y soborno. Por su parte, Angelo Becciu está acusado además de obligar a sus subordinados a declarar en falso testimonio, acusación que él mismo niega.
«El cardenal está sereno, porque tiene la conciencia limpia y la certeza de que saldrá a luz la verdad», han trasladado sus abogados en un comunicado. «Vamos a demostrarlo», sentencian.
Durante varios meses los fiscales han trabajado para entender esta trama, que se destapó por la operación de compra opaca de un edificio de Londres que habría supuesto un movimiento extraño de 454 millones que llamó la atención de las autoridades.
