Según el nuevo balance publicado por autoridades locales, al menos 22 personas, entre ellas dos niños, han fallecido como consecuencia del último bombardeo ruso sobre la ciudad de Sumy, al noreste de Ucrania.
Dimitro Zhivitskii, jefe de la administración estatal regional de Sumy, ha denunciado, según confirman las agencias ucranianas Ukrinform y Unian, que «ha sido completamente borrado de la faz de la tierra. Estas son casas particulares. Lamentablemente, hay víctimas. Entre ellos hay niños». La Fiscalía abrirá una investigación sobre presuntos crímenes de guerra, ya que entre los objetivos de los ataques rusos había zonas residenciales.
Las alarmas que alertan a la población de un ataque aéreo se han activado en Sumy y Krivói Rog entre las diez y las once hora local. Moscú y Kiev ya habrían pactado un plan de evacuación de la zona hacia Poltava. Los bombardeos, según Zhivitski, habrían alcanzado incluso el centro de la ciudad.
