Tras los bombardeos de esta noche, en los que han fallecido al menos 21 personas, dos de ellas niños, ha dado comienzo la evacuación de Sumy, al noreste de Ucrania, e Irpín. Por el momento, Rusia ha anunciado un alto el fuego que durará hasta las 21 horas y la apertura de un corredor humanitario.
Además, hacia Sumy se dirige ahora un convoy con ayuda humanitaria y muchos de los civiles que saldrán de la ciudad son estudiantes extranjeros. Iryna Vereshchuk, ha explicado que los evacuados se dirigen hacia Poltava, ciudad ucraniana situada unos 175 kilómetros. «No se ha acordado ninguna otra ruta», explica.
Mientras tanto, Ucrania ha acusado a Rusia de violar el alto el fuego que prometió en Mariúpol, sureste del país. Las fuerzas ucranianas denuncian ataques durante la evacuación de esta ciudad estratégica y el presidente Volodimir Zelenski lo respalda.
«Es una tortura deliberada. Los invasores han cortado deliberadamente las comunicaciones, bloqueado la entrega de comida, el suministro de agua. Desconectado la electricidad», ha denunciado Zelenski en un vídeo. «Escuchadme, queridos aliados. Un niño ha muerto deshidratado. ¡En 2022!», ha señalado.
