Concretamente, Rusia contempla una subida adicional de los aranceles entre un 25 y un 40 por ciento, ante las perspectivas de que la decisión estadounidense provoque un daño a los exportadores rusos valorado en casi 540 millones de dólares, según las cifras del Ministerio, recogidas por la agencia oficial de noticias rusa, RIA Novosti.
El Ministerio ha asegurado que Moscú «se reserva el derecho a tomar medidas adicionales para compensar el daño provocado» por la decisión tomada por Trump.