Según ha informado el Instituto Volcanológico de Canarias, el volcán de La Palma ha entrado en una fase donde aumenta «la intensidad de la actividad explosiva». Además, hasta el momento han sido desalojadas 5.700 personas de las zonas más cercanas a la erupción y durante las primeras horas de la mañana la lava a alcanzado el centro de Todoque.
Involcan prevé que la erupción volcánica puede durar entre 24 y 84 días, aunque esta es una estimación concluida a raíz de datos de otras erupciones y han aclarado que se trata de una «pregunta nada fácil de responder».
Por el momento, la colada de lava avanza ha arrasado ya 320 edificios y la superficie afectada es de 154 hectáreas en toda la isla. Además, sigue avanzando hacia el mar, cuando llegue se espera que provoque una «espectacular y densa» nube de vapor que no será tóxica, según el vicerrector del Instituto Geominero de España (IGME), Luis Somoza.
Por su parte, Pablo Casado ha declarado que «tenemos que ir juntos» y ha ofrecido su apoyo al Gobierno. Se trata de «una catástrofe natural terrible», ha insistido. «Lo que estamos viendo no es un espectáculo maravilloso».
Según ha informado el ministerio de Ciencia e Innovación, en el control de la situación volcánica se están empleando los servicios de territorio, que proporcionan cartografía de forma periódica y a través de los cuales se monitorean los datos obtenidos para conocer la deformación de la superficie terrestre o el estado de las carreteras, y los servicios de atmósfera, que proporcionan información sobre las emisiones que se están produciendo a causa de la erupción, como el dióxido de azufre.
