«La Constitución coloca el trabajo como pilar fundacional de la república ya que considera a la persona como engranaje de la sociedad», ha declarado en una proclamación recogida por el diario ‘La Repubblica’.
El jefe del Estado ha pedido además protección a los desempleados y a la población laboral más vulnerable. «Hay que intervenir contra la precariedad», ha declarado «con políticas adecuadas y con visión de futuro, incluida una protección social más amplia, y destinada a la recualificación laboral».
Matarella ha pronunciado estas palabras al tiempo que los principales sindicatos italianos (CGIL, CISL y UIL), han marchado por las calles de Roma bajo el lema «Seguridad: el corazón del trabajo».
La marcha ha ido abanderada por los secretarios generales de los tres sindicatos –Susanna Camusso, Annamaria Furlan, y Carmelo Barbagallo, respectivamente–. Furlan, de la Confederación Italiana de Sindicatos de Trabajadores, ha lamentado «el exceso de muertes durante el trabajo» y ha pedido, junto a sus compañeros «más inversiones para la seguridad, más prevención y más controles».
«Hay que hacer algo con respecto a la seguridad en el trabajo, estamos en el mismo nivel de mortalidad que en 1911, porque las empresas ponen el dinero por delante de todo», ha lamentado Barbagallo por su parte.