La familia Pérez es una de tantas familias que vivieron algunas de las muchas guerras pasadas. El bisa, el abu y padre de cualquier casa de la España rural que Delibes reconstruye en este texto antibelicista publicado en 1975 y adaptado, en esta ocasión, por Eduardo Galán bajo la dirección del director Claudio Tolcachir y protagonizado por una pareja de lujo: Carmelo Gómez y Miguel Hermoso.
La guerra se convierte en protagonista indiscutible ya que, como cita el protagonista en una de sus primera intervenciones al inicio de la función: «todos tenemos una guerra como todos tenemos una mujer». Y es que, al final, la guerra es universal y comparte temas comunes a todas las guerras como: la violencia, el surfimiento, la libertad, el perdón o la culpa.
Carmelo Gómez interpreta a Pacífico, un personaje poliédrico, variable, cargado de matices y, sobre todo, muchas contradicciones: bondad y maldad, pacifismo y violencia, inocencia y astucia. Como su propio nombre indica odia la violencia pero a la vez le posee.
A la escucha del relato el Doctor Burgueño, interpretado por Miguel Hermoso, porque «Las guerras de nuestros antepasados» son los relatos y cuentos de ayer que explican en parte como somos a día de hoy.
Eduardo Galán firma la adaptación y el resto del equipo artístico está compuesto por: Juan Gómez Cornejo el diseño de iluminación. Mónica Borromello la escenografía, Yaiza Pinillos el vestuario y Manu Solís el espacio sonoro.
El estreno absoluto del montaje tuvo lugar el pasadi 18 de noviembre en Avilés en el Teatro Palacio Valdés y continuará su gira tras sus cinco semanas en cartel en la capital.
«El teatro, al menos para mí, revalida su sentido cuando nos permite indagar en el alma humana, nos enfrenta a nuestros propios prejuicios proponiendo preguntas que quedan rebotando entre el corazón y el pensamiento en un dialogo revelador», explica su director Claudio Tolcachir.
