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Hoy en día los deportistas amateurs tienen a su alcance material deportivo de alta calidad
En la actualidad el deporte en España vive un verdadero boom. Un estudio reciente señala que el 46% de la población española realiza alguna actividad física de manera regular cada semana. Ya sea para llevar una vida más saludable, por estética o para reducir el estrés, lo cierto es que cada vez son más las personas que deciden comenzar a practicar algún deporte.
A lo largo de la historia se han producido avances revolucionarios en el material deportivo. Los fabricantes buscan constantemente la mejora del rendimiento deportivo de los deportistas de élite y dar respuesta a las necesidades de los profesionales y sus entrenadores. Sin embargo, en poco tiempo, estos avances en material deportivo terminan estando disponibles también para los deportistas amateurs en cualquier tienda de deportes
Dos claros ejemplos de la auténtica revolución que ha vivido el material deportivo en el siglo XX son las raquetas de tenis y las zapatillas de deporte. El uso del plástico ha sido clave en los avances del material deportivo, desde la ropa al calzado, que han permitido mejoras importantísimas a nivel de rendimiento y espectáculo en todas las disciplinas deportivas. La reducción del peso y el aumento de la elasticidad han permitido batir récords, los cuales antes se veían inalcanzables.
En el caso de las raquetas deportivas, las mejoras han ido sucediéndose una tras otra. Primero, se experimentó con diferentes tipos de maderas y clavos; hasta que en los años 30 aparecieron las primeras raquetas metálicas y, poco tiempo después, las denominadas raquetas de corazón abierto. Dunlop fue la primera marca en fabricar una raqueta utilizando varias capas de madera y se jugó con ellas hasta los años 80.
En el año 1965, Rene Lacoste creó la raqueta metálica, que fue patentada por la marca Wilson. El objetivo era conseguir un juego más rápido y, por lo tanto, más espectacular, tal y como demostró Jimmy Connors sobre la pista.
Es en la década de los 80 cuando se da la siguiente revolución en el mundo de las raquetas de tenis, momento en el que se comienza a utilizar la fibra de carbono y grafito. Se trataba de modelos mucho más ligeros y que permitieron aumentar radicalmente la potencia.
Por su parte, el calzado deportivo también ha sufrido una importante evolución en las últimas décadas, tanto a nivel de diseño como en los materiales empleados. En el caso de las zapatillas deportivas, las innovaciones, además de perseguir una mejora del rendimiento de los deportistas, también pretenden reducir las lesiones. Uno de los cambios más destacados sucedió al comienzo del siglo actual con la incorporación de sistemas de amortiguación en las suelas. Otros avances han sido los estabilizadores o el uso de la tecnología para el control de la pronación.
En la actualidad, el uso de materiales poliméricos y otros avances permite el desarrollo de productos de alta tecnología, hechos a medida de las necesidades específicas de cada deportista. Sin este material deportivo de última generación, no sería posible alcanzar récords. Además, estos productos, con algunas adaptaciones, llegan a las tiendas de deportes para que los deportistas no profesionales también puedan disfrutar de sus ventajas.
