El “efecto Podemos” se extiende más allá de las fronteras del país. No sólo a través de las decenas de círculos que de forma espontánea han ido salpicando el globo, promovidos sobre todo por jóvenes emigrados por la crisis. El vuelco político que la irrupción del partido ha provocado en España ha llamado la atención del resto de fuerzas europeas, que evalúan al detalle cada uno de los gestos del nuevo partido.
La dimensión internacional quedó evidenciada en el cierre de la asamblea de Podemos, el pasado noviembre, cuando Iglesias fue elegido secretario general. Iglesias se hizo acompañar a su entrada al acto por uno de sus invitados de honor, el griego Alexis Tsipras, líder de Syriza y a quien las encuestas colocan como futuro primer ministro griego. El partido forma parte del grupo Izquierda Unitaria en la Eurocámara, Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE-NGL), en el que también se integra Podemos.
El escenario lo compartió también Marisa Matías, eurodiputada del portugués Bloco de Esquerda, que forma parte del mismo bloque. «Es imposible creer que no existieran hace diez meses”, exclamó Matías ante un auditorio entregado. “Lo que Podemos está haciendo es emocionante e inspirador para todos los que creen que las vidas de la gente tienen que estar por delante de los intereses financieros”.
Iglesias contó también con el apoyo de Jean-Luc Mélenchon, del Front de Gauche Francés, que no estuvo en el acto de Madrid, pero sí envió un vídeo grabado, en el que afirmó que desde el país galo se mira a Podemos “con fraternidad y amor”.
El secretario general de Podemos huye con insistencia de las etiquetas políticas. Quizás por cuestión estratégica. “Queremos ocupar la centralidad del tablero porque existe una mayoría que apuesta por la decencia», defendió en la asamblea ciudadana de Podemos, la primera cita de multitudes de la formación, en el Palacio Vistalegre y la misma, en la que Iglesias proclamó su aspiración de gobernar. «El cielo se toma por asalto», dijo.
Pese a ello, su ubicación en el tablero político es evidente. Lo demuestran sus apoyos internacionales, con los que comparte una cerrada crítica a la Troika y sus medidas de austeridad y también muchas de sus propuestas, incluso algunas de las más polémicas, como la nacionalización de sectores estratégicos. La reestructuración de la deuda, una medida prioritaria en su hoja de ruta, es también objeto de discusión en las distintas formaciones, que planean perfilar en una conferencia internacional que reúna a representantes de la izquierda de toda Europa y miembros de la Comisión Europea.
El partido evidencia también su orientación en cada una de las votaciones que, de forma disciplinada, ejerce dentro del bloque de izquierdas en la Eurocámara: votaciones contra la elección del conservador Miguel Arias Cañete como comisario de Energía y Clima, contra la entrada de Lituania en el euro en 2015, contra la violencia en Palestina (los europarlamentarios de Podemos dieron su apoyo a una moción en la que se condenaba la agresión de Israel y se pedía el fin del asedio a Gaza y el reconocimiento del Estado Palestino) y la sustitución de varios comisarios conservadores y socialdemócratas, entre ellos, el actual titular de Economía, Jyrki Katainen. Se abstuvieron en la condena a Moscú en el conflicto sobre Ucrania, instando en su lugar al cese inmediato de la violencia, en la reducción o supresión de los aranceles a los productos ucranios o en los Presupuestos de la UE para el próximo año. Se han manifestado también contrarios a las líneas maestras del nuevo presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y en las prioridades del semestre europeo en materia económica.
¿Quiénes son los principales apoyos europeos de Podemos?
Bloco de Esquerda portugués
Partido creado en 1999 y que se define como socialista, es miembro de la fundador de la Izquierda Anticapitalista Europea. Se le consideró renovador de la vieja izquierda del país y atrajo desde sus orígenes a sectores cada vez más amplios con una defensa cerrada de los derechos de los jóvenes, las mujeres (fueron responsables de la primera ley sobre violencia de género en Portugal, aprobada en el Parlamento), los inmigrantes y las minorías (han promovido varias leyes sobre derechos civiles, como matrimonio homosexual y protección de los trabajadores).
Desde su fundación-cuando se le conocía como “o partido do Bairro Alto”, zona de Lisboa de rica actividad intelectual- su apoyo electoral fue creciente. En 1999 logró sus dos primeros diputados y llegó a contar con hasta 16 en el Parlamento portugués. Sin embargo, en las elecciones de 2011, el partido sufrió un descalabro importante: perdió casi la mitad de sus votos y la mitad de sus diputados, desviados, sobre todo, hacia el socialista PS y a otras expresiones de la izquierda radical, como CDU, coalición entre el Partido comunista portugués y los Verdes.
Syriza
Partido político de la izquierda griega constituido en 2004 (en la formación actualmente entendida). En los comicios legislativos de Grecia de 2007 irrumpió con fuerza en el Parlamento, con un inesperado 5»04% de sufragios, resultado que le permitió sentar a 14 diputados. En las siguientes elecciones generales, logró hasta 52 escaños, convirtiéndose en la segunda fuerza más votada, por detrás de los conservadores de Nueva Democracia, del primer ministro Antonis Samaras. Actualmente, tras repetirse estos comicios, cuenta con 71 diputados en el Parlamento heleno. En las pasadas elecciones europeas, Syriza fue ya primera fuerza logrando el 26»5% de los votos, frente al 22,7% de Nueva Democracia y el 8% de su socio de coalición, los socialistas del PASOK, el 8%.
La formación se mantiene en primer lugar de las encuestas electorales, con una ventaja de hasta seis puntos sobre Nueva Democracia. El partido comparte la mayoría de las líneas de programa con Podemos, entre ellas, la auditoría de la deuda, más impuestos a las rentas más altas o nacionalización de bancos y de sectors estratégicos, y revisión de todos los tratados de la UE.
Front de Gauche francés
Coalición política francesa de izquierdas, que agrupa, entre otros, al Partido Comunista Francés y el Partido de Izquierda. El partido, que en su momento alcanzó un considerable éxito electoral, se encuentra inmerso en una importante crisis por su liderazgo y las desavenencias entre partidos, especialmente a raíz de que el Partido Comunista decidiese presentarse en las pasadas elecciones en alianza con el Partido Socialsita francés. El resultado de los comicios europeos, donde apenas alcanzó el 6»3% de los votos, ahondó en esta situación de debilidad.
La coalición mantiene un estrecho contacto con los integrantes de Podemos. Este mismo verano, su líder, Jean Luc Mélenchon, elogió en la Universidad de Verano que celebraba la formación en la localidad gala de Grenoble, al partido de Iglesias, que fue recibido como invitado de honor con la representación de Íñigo Errejón, uno de los promotores de Podemos. “El poder no teme a la unidad de la izquierda, sino a la unidad popular”, dijo entonces el dirigente francés.
Die Linke (Alemania)
Partido de la izquierda alemana creado en 2009, tras la fusión del Partido del Socialismo Democrático y la WASG (Alternativa Electoral por el Trabajo y la Justicia Social). Denominados “postcomunistas”, son la tercera fuerza política del país. El partido gobierna en la actualidad el Estado oriental de Turingia, donde fue el segundo más votado en las elecciones del pasado septiembre, y gracias a un acuerdo con Los Verdes.
Es en el este donde el partido recaba sus mayores apoyos electorales, lo que provoca también intensas discusiones en la formación, entre un ala más moderada (la que conforman los líderes de estas regiones) y otra más dura, dirigida a los Estados del oeste.
En las pasadas elecciones europeas, Die Linke logró el 7»4% de los votos- siete eurodiptuados- lo que lo convirtió en la cuarta fuerza más votada en Alemania. Se integra también en el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE-NGL).
