Muchas han sido las voces que han pedido a Pedro Sánchez una sola cosa desde que se hizo con la secretaría general del PSOE: Que se centre. Él mismo ha dejado claro que espera a liderar un partido de Gobierno, ajeno a los populismos y cercano a los valores de izquierdas y ha señalado dos referentes dentro de la izquierda: Felipe González, el de los 11 millones de votos, claro, y Renzi, el hombre que quiere cambiar la política italiana desde la izquierda.
La primera que ha señalado que el PSOE ha de alejarse del discurso fácil, ocurrente, pero poco fiable de Podemos ha sido Susana Díaz. Y lo ha hecho de forma gráfica: nos llevaría al corralito. Y el mismo Sánchez sabe que si quiere jugar en la primera división de la política, las ocurrencias se pagan (su partido lo lleva haciendo desde las victorias cada vez más amargas de ZP, que han dejado al partido a los pies de los caballos). Por eso las primeras llamadas de Sánchez han sido claras: Rey, Rajoy y Susana.
Y el segundo gesto también rotundo. No quiere Pedro Sánchez ser otro Rubalcaba. Ha visto a todos los barones en 24 horas o ha hablado con ellos, les ha transmitido unidad y ha pedido calma con las primarias. No vaya a ser que el cartel se convierta en bicefalia. Con Madina rumiando su derrota y pensando seriamente en dejar la política (no te presentes, vas a perder, le dijo ZP), conel regusto de haber elegido mal los tiempos (por qué no me presenté cuando Chacón se preguntará ahora), Sánchez teme más divisiones. Y sabe que el PSOE no se lo puede permitir.
Leguina pide el fin de las ocurrencias
El expresidente de la Comunidad de Madrid y militante del PSOE Joaquín Leguina espera que la elección de Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE “ponga fin a una larga temporada de desorientación» y que «el nuevo líder sepa llevar a las aguas de la tranquilidad primero y de la victoria después a un partido que no se ha merecido el maltrato que ha recibido durante los últimos años por parte de unos dirigentes desorientados y, sobre todo, ocurrentes”.
Asimismo, Leguina indicó, en declaraciones a Servimedia, que “lo primero que le recomendaría es que no se deje secuestrar por quienes ya están dispuestos a realizar esa faena con el único fin de arrimarse al cesto del pan”.
“Le deseo que quiera y sepa mantener su independencia de criterio y también su autoridad”, añadió el exdirigente madrileño, quien declaró que “en segundo lugar me gustaría que entendiera que estar con la gente o estar en la calle no es seguir las ideas, las exigencias de los »lobbies», sean éstos de banqueros, feministas o ecologistas”.
Asimismo, le recordó que “ser izquierdista es muy fácil; lo difícil es hacer políticas de izquierdas”, y le pidió que “abandone lo políticamente correcto”.
A su juicio, “lo políticamente correcto es aquello que algunos grupos han conseguido. A saber, hacer indiscutibles sus propias posiciones ideológicas y políticas. Aquí y ahora es preciso discutirlo todo».
Asimismo, refiriéndose al “contencioso catalán”, planteó a Sánchez “que no busque terceras vías. No las hay. Es preciso ser firmes contra todos aquellos que quieren destruir el Estado y, sobre todo, hay que estar con la mayoría de los catalanes, a quienes los separatistas quieren despojar de su nacionalidad y convertir en mozárabes, en extranjeros en su propio país”.
Igualmente, consideró que “hay un par de acuerdos que es preciso fraguar con el PP: el ya citado asunto catalán y una reforma pactada de la Ley de Partidos que saque a éstos de donde nunca debieron estar, desde la judicatura a la función pública, pasando por todas las redes económicas y sociales que han colonizado”.
Su primera piedra de toque: el asunto catalán donde ha expresado su no a la consulta
Pedro Sánchez ha sido bastanta rotundo en el tema catalán (donde Madina patinó) señalando que todos los españoles son los que deben votar el futuro de Catalunya y que no cree en la consulta. Ahí tiene su primera piedra de toque.
El nuevo líder del PSC Miquel Iceta ha asegurado este lunes que insistirá al nuevo líder del PSOE Pedro Sánchez en la necesidad de que en Cataluña se celebre una consulta legal y acordada con el Estado porque «sin el voto de los catalanes no hay solución«.»El PSOE no quiere consulta, nosotros sí», ha dicho Iceta en declaraciones a TV3 admitiendo que tienen una discrepancia en este asunto que se mantiene desde que los líderes eran Pere Navarro y Alfredo Pérez Rubalcaba.
«Aquí no hay ninguna solución estable sin que los catalanes voten, yo en esto seré muy pesado y muy insistente» ante el PSOE, ha expuesto el primer secretario, que ha avanzado que planea reunirse con Sánchez la semana que viene.
Iceta ha hablado con ironía de Sánchez: «Apunta maneras. Eso sí, con perdón por la comparación, es como los melones, que muchas veces hasta que no se abren uno no sabe exactamente como serán». Sánchez tiene difícil ahora dar un volantazo en el tema catalán y más ahora que la militancia ha dejado claro que quiere giro a la izquierda, pero no tanto como para votar a Tapias o Madina. En Europa Sánchez pide votar no a Juncker… porque sabe que no tiene consecuencias. Nadie necesita los votos del socialismo español y es un modo de distanciarse sin riesgos de la derecha de Rajoy.
El hombre que le animó a presentarse dice que es un diamante en bruto muy preparado
El exconsejero socialista de la Junta de Extremadura José Luis Quintana ha asegurado este lunes que cuando el pasado 18 de diciembre animó a Pedro Sánchez a presentarse a la Secretaría General del PSOE estaba apostando por «un ganador, era acertar sobre un diamante».Ha añadido que se dio cuenta de que era el candidato al hablar con él y ha asegurado en declaraciones a Europa Press Televisión que es la persona «ideal» para capitanear el «barco» del PSOE.
Asimismo, ha asegurado que recuerda perfectamente dónde le animó a que se presentase. «Estábamos en una campaña con jóvenes en Don Benito, y cuando terminamos le dije: Pedro, tu deberías de ser quien nos lidere como partido», ha aseverado.
Quintana ha explicado que le aconsejó que fuese visitando las agrupaciones de todas y cada una de las regiones de España, y ha añadido que eso le permitió entrar a Sánchez en contacto con la militancia.
Por otra parte, ha destacado que Pedro Sánchez tiene «capacidad de trabajo» y un «extenso» currículum y se ha mostrado «sorprendido» por la enorme capacidad que tiene para «escuchar y atender» lo que le dice una persona y llevarlo a cabo.
«Ha trabajado en una empresa privada, ha sido autónomo, ha estado en el paro, sabe varios idiomas, ha sido jugador de baloncesto. Y sería el primer líder nacional experto en económicas», ha explicado.
Guillermo Fernández Vara, secretario general del PSOE de Extremadura, ha sido de los primeros en resaltar la «enorme fuerza» con la que aterriza Sánchez en la dirección. «Consecuencia de la altísima participación que ha habido», ha remachado el barón regional, antes de pedir al nuevo máximo representante de la formación que «haga su ejecutiva: Integradora, pero su ejecutiva».
García Page cree que con Sánchez»el PSOE volverá a ser muy central en las grandes decisiones y con el corazón a la izquierda», ha subrayado. No se puede olvidar tampoco que Sánchez se ha rodeado de un equipo muy ligado a Bono, que no es precisamente un radical en el PSOE. Son muchos por eso los que creen que algunos ramalazos demasiado a la izquierda de la campaña se deben a eso, la campaña, pero que Sánchez tiene claro quiénes son sus referentes: sí, uno de ellos es Felipe González. El mismo que abandonó el marxismo, dijo sí a la OTAN y metió a España en la UE. Y por cierto, bastante amigo de Alemania.