Aunque organizaciones internacionales como Amnistía Internacional insisten en que las torturas son “una afrenta para los principios internacionales en materia de derechos humanos”, estas siguen aplicándose alrededor del mundo: patadas, puñetazos, descargas eléctricas, aislamiento prolongado…
Otras técnicas pasan por simular una ejecución, asfixiar al preso, propinar latigazos, azotarlo, fustigarle, obligarle a beber orina…
Los distintos tipos de torturas
1. Palizas
2. Descargas eléctricas
3. Posturas en tensión
4. Aislamiento prolongado
5. Latigazos y fustigamientos
6. Simulacros de ejecución
7. Tortura por agua / asfixia
8. Inserción de agujas bajo las uñas
9. Quemaduras de cigarrillo
10. Apuñalamiento
11. Obligar a beber agua sucia, orina y productos químicos
12. Privación del sueño
13. Privación sensorial
14. Aborto y esterilización forzados
15. Violación / amenaza de violación
16. Humillación
17. Amenazas de violencia a la persona privada de libertad / a su familia
18. Administración forzada de drogas
19. Condiciones de detención inhumanas
20. Privación de la comida y el agua
21. Castigos corporales judiciales
22. Obligar a musulmanes a afeitarse la barba
23. Someter a las personas privadas de libertad a largos periodos de calor o frío extremo
24. Verter agua hirviendo sobre la piel
25. Taladrar las articulaciones
26. Negación de la asistencia médica
27. Verter plástico fundido sobre espalda de la persona privada de libertad
No son eficaces para los interrogatorios
Peter Bauer, experto en interrogatorios, considera que estas técnicas tan agresivas son ineficaces porque «cualquier confesión basada en tratamientos extremos podría ser falsa».
Foley, decapitado por el ‘EI’, sufrió la tortura de la bañera
El periodista estadounidense James Foley, decapitado por los yihadistas del Estado Islámico (EI) en Siria, y al menos otros tres rehenes fueron sometidos a la tortura de la «bañera», un simulacro de ahogamiento, según reveló el Washington Post.
Estas supuestas prácticas tuvieron lugar a principio de su cautiverio –Foley fue secuestrado en noviembre de 2012– y se repitieron en varias ocasiones, según relataron al diario fuentes conocedoras de la situación de los rehenes occidentales del EI en Siria.
La llamada tortura de la «bañera» es una práctica usada en los interrogatorios de reos para forzar confesiones y que la CIA reconoció haber aplicado con presuntos terroristas tras los atentados del 11 de septiembre. El presidente Barack Obama prohibió este método al llegar a la Casa Blanca y lo condenó por ser una forma de tortura.
Los críticos del uso de esta técnica han asegurado durante años que ponía en peligro a americanos, ya que podrían ser sujetos al mismo tratamiento brutal por parte de los enemigos. «La técnica de la bañera data de la inquisición española y ha sido una técnica preferida de los dictadores a través de los años, incluídos Pol Pot y el régimen de Birmania», aseguró en 2008 Dianne Feinstein y Sheldon Whitehouse en un artículo, «condonar la tortura abre las puertas a que nuestros enemigos hagan lo mismo con las tropas americanas capturadas en un futuro».
Se trata de un ahogamiento controlado en el que se inmoviliza al reo (atado a una silla con el respaldo en el suelo o colgado boca abajo), se le tapa la cara con un trapo y se le vierte agua encima, que inmediatamente penetra en las vías respiratorias causando una sensación de asfixia.