La cultura rusa es un híbrido generado de las diferentes civilaciones que han convivido en este estado multicultural durante diferentes épocas, estando fuertemente arraigada a la cultura de los primeros eslavos orientales.
La Rusia zarista comenzó con Iván IV, el terrible. Fue el primer gobernador moscovita que empleó el título de zar. En 1533 murió su padre, él entonces tenía cinco años por lo que su madre hizo de regente. Hasta que no cumplió 18 años, en 1547 no gobernó en Rusia.
Desde que comenzó a gobernar el país dejó de lado la nobleza y se centró en sentar las bases de una administración estatal unificada y centralizada con el fin de crear instituciones con participación popular.
Emprendió una política expansiva que lo condujo a las conquistas de Kazán, en 1552, y Astrakán, dos años más tarde. Ocupó también el valle del Volga y se dispuso a extender el imperio hasta la región de los Urales y Siberia. Con miras a contar con una salida al Mar Báltico, se volvió contra Livonia, pero allí chocó con los intereses de Lituania, Suecia, Polonia y Dinamarca.
En 1584, Iván fortaleció la posición del zar hasta un punto sin precedentes, subordinando a su voluntad a la nobleza sin ningún reparo, exiliando o ejecutando a muchos de sus miembros ante la menor provocación. Reformó la ética del clero y construyó la gran Catedral de San Basilio, que todavía se encuentra en la Plaza Roja de Moscú.
Los tártaros de Crimea ya se enfrentaban a Rusia en el siglo XVI
En 1552 venció a los tártaros de Kazán, sin embargo los tártaros de Crimea continuaban devastando las tierras rusas. En 1570 atacó y devastó las antiguas ciudades libres de Novgorod y Pskov, y, en 1581, hizo asesinar a su primogénito. Un año más tarde, los tártaros de Crimea incendiaron la capital rusa y redujeron a la esclavitud a ciento cincuenta mil rusos. Iván IV también luchó por la salida de Rusia al mar Báltico y el acceso al comercio marítimo. Esto fue causa de una guerra de Rusia contra Letonia, Polonia, Lituania, Suecia y territorios alemanes.
Sin encontrar solución para el conflicto de Livonia, éste se prolongó hasta 1583. Agotadas sus tropas y acosado por la crisis económica y los problemas sociales y políticos del imperio, Iván el Terrible se vio obligado a ceder Livonia a Polonia y las regiones de Ingria y Carelia meridional a Suecia y a renunciar a su pretensión de disponer de un puerto en el Mar Báltico.
A la muerte de Iván dio comienzo un período de guerras civiles conocido como el Período Tumultuoso. La disputa en la sucesión y el resurgir de la nobleza fueron los principales detonantes del conflicto.
Las disputas sucesorias durante el Periodo Tumultuoso causaron pérdidas de numerosos territorios en favor de la Comunidad Polaco-Lituana y Suecia en guerras como las Dimitríadas, la Ingria y la de Guerra de Smolensko.
La Rusia Imperial
Pedro I, el Grande (1672–1725), consolidó la autocracia en Rusia y desempeñó un papel crucial en la adaptación del país al sistema europeo de estados. En esta época, Rusia ocupaba tres veces el tamaño de Europa, abarcaba las llanuras eurasiáticas desde el Mar Báltico al Océano Pacífico. Sin embargo, esta vasta extensión de tierra solo albergaba a catorce millones de habitantes.
En 1762 Catalina llegó al poder de Rusia y contribuyó al resurgimiento de la nobleza rusa, emprendido tras la muerte de Pedro el Grande. El servicio al Estado había sido abolido, y la nueva zarina complació a los nobles aún más allá delegándoles el poder en las provincias. Catalina emprendió exitosamente la guerra contra un Imperio otomano en decadencia y extendió la frontera meridional al Mar Negro.
Durante la guerra 1877-1878 (Guerra Ruso-Turca, 1877–1878) el ejército ruso junto con los patriotas búlgaros, rumanos, serbios venció a los turcos y llegó casi a Estambul.
La guerra de Crimea comenzó en 1853 y duró tres años
La guerra de Crimea fue un conflicto bélico entre el Imperio ruso, regido por la dinastía de los Románov, y la alianza del Reino Unido, Francia, el Imperio otomano (al que apoyaban para evitar su hundimiento y el excesivo crecimiento de Rusia) y el Reino de Piamonte y Cerdeña, que se desarrolló entre octubre de 1853 y febrero de 1856. La mayor parte del conflicto tuvo lugar en la península de Crimea, en el mar Negro.
Alejandro fue sucedido por su hijo Nicolás II (1894–1917). La Revolución Industrial, que empezaba a ejercer una influencia importante en Rusia, fomentaría los factores que finalmente acabarían con el Zar.
En 1914 el imperio zarista contaba con 22 millones de kilómetros cuadrados
En 1914 el imperio zarista era una gran potencia que se extendía por veintidós millones de kilómetros cuadrados a lo largo de Europa y Asia y contaba con ciento setenta millones de habitantes.
Aunque los campesinos analfabetos seguían siendo la mayoría de la población del imperio, la inversión extranjera propició una intensa industrialización en unos pocos núcleos industriales. El sistema político seguía, sin embargo, inalterado. Rusia era una autocracia con un Zar con poder absoluto.
Diversos grupos clandestinos luchaban contra la monarquía rusa. Entre ellos, destacaba un pequeño grupo de marxistas revolucionarios dirigidos por Lenin. Conocidos como los bolcheviques, defendían una visión radical de marxismo con la disciplina propia de una organización clandestina.
La guerra mundial iniciada en 1914 fue especialmente dura en Rusia. En un país atrasado, el esfuerzo bélico (a mediados de 1915 los rusos habían sufrido más de dos millones de bajas) y la escasez de alimentos y combustible derrumbaron la moral de guerra de la población. Rusia se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para la agitación revolucionaria. La situación terminó por estallar en marzo de 1917.
Estando Rusia estancada en su guerra civil, las fronteras entre Polonia y Rusia no quedaban claramente definidas por el Tratado de Versalles tras el fin de la contienda mundial. La Guerra Ruso-Polaca(1919–1921) (Ofensiva de Kiev), que finalizó con la derrota del Ejército Rojo, determinó temporalmente los límites entre ambos países.
La Fundación de la Unión Soviética
La historia de Rusia entre 1922 y 1991 es esencialmente la historia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o, más brevemente, Unión Soviética. Esta nación unida por la ideología, establecida en 1922 se superponía territorialmente a grandes rasgos con el antiguo Imperio Ruso. En aquella época, el nuevo estado estaba constituido por cuatro repúblicas: la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR), la RSS Ucraniana, la RSS Bielorrusa y la República Federativa Socialista Soviética de Transcaucásica. La constitución, adoptada en 1924, establecía un sistema federal de gobierno basado en una sucesión de soviets emplazados en pueblos, fábricas y ciudades en las regiones más grandes.
La segunda Guerra Mundial
Tras la firma del Pacto Mólotov-Ribbentrop con la Alemania nazi en 1939, los soviéticos invadieron la parte oriental de Polonia (este territorio poblado por los ucranianos y los bielorrusos, fue conquistado por los polacos en 1919-1920) y comenzaron una guerra con Finlandia conocida como la Guerra de Invierno (1939–40). Ganó la Unión Soviética, que se anexionó parte del Istmo de Karelia, que pertenecía antes a los principados medievales rusos, y luego el imperio ruso durante muchos siglos.
Durante la época soviética, en 1954 la República Socialista Soviética de Rusia cedió la región de Crimea a la RSS de la vecina Ucrania. El cambio en la pertenencia territorial de esta zona se produjo bajo el mandato de Nikita Jruschov.
La Unión Soviética se disgregó oficialmente el 25 de diciembre de 1991. El acto final del traspaso de poder de la Unión Soviética a Rusia fue la cesión, de Gorbachov a Yeltsin, de las maletas conteniendo los códigos para desplegar el arsenal nuclear.
Entre los pueblos conquistados en Asia, sólo los yakutos en el noreste de Siberia supieron adaptarse bien al dominio ruso, conservando su lengua y, bajo un barniz cristiano, su tradición de chamanismo. Tras la disolución de la URSS se mantienen las fronteras rusas a falta de lo que suceda con Crimea.
Rusia tiene 85 sujetos federales de los cuales 22 son republicas
Desde que obtuvo su independencia tras la caída de la Unión Soviética a finales de 1991, Rusia ha afrontado importantes retos en su esfuerzo por crear un sistema político después de casi setenta y cinco años de régimen soviético. Al ser el país más extenso del mundo, y uno de los más poblados, la Federación Rusa incorpora varios tipos y niveles de subdivisiones. Todos los sujetos se agrupan en ocho distritos federales cada uno administrado por un representante designado por el Presidente de Rusia.
La historia de la Federación Rusa comienza con su independencia tras la disolución de la Unión Soviética, en diciembre de 1991. Rusia era la más grande de las 15 repúblicas que componían la Unión Soviética, acumulaba por encima del 60% del PNB y más de la mitad de la población. Los rusos también dominaban el ejército soviético y el Partido Comunista. Por ello, Rusia fue ampliamente aceptada como el estado sucesor de la antigua URSS en los asuntos diplomáticos y pasó a ocupar su puesto de miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La Primera Guerra Chechena
En 1994, Yeltsin envió 40.000 efectivos militares para evitar que Chechenia, región productora de petróleo situada en el Cáucaso, se separara de Rusia. Los chechenos, que vivían a 1.600 kilómetros al sur de Moscú y eran predominantemente musulmanes, habían presumido durante siglos de ser capaces de desafiar a los rusos.
Los rusos finalmente se las arreglaron para lograr el control de Grozni en febrero de 1995, después de una dura lucha. En agosto de 1996, Yeltsin acordó un alto el fuego con los líderes chechenos, y el tratado de paz se firmó formalmente en mayo de 1997. De todos modos, el conflicto se reanudó en 1999, quitando de este modo todo sentido al acuerdo de paz del 97. Los separatistas chechenos continuaron ejerciendo resistencia a la presencia rusa hasta este día.
En el Siglo XVIII Moldavia fue el cambo de batalla entre turcos, austriacos y rusos.
La fundación de Moldavia se debe al noble rumano Dragoş de Bedeu, originario de la región rumana Maramureş (en ese tiempo bajo control del Reino de Hungría). En 1359 Moldavia ganó su independencia que mantuvo hasta la unión entre Moldavia y Valaquia de 1859.
En el siglo XVIII, el territorio moldavo se convirtió en campo de batalla y zona de tránsito en los conflictos entre turcos, austriacos y rusos. En 1774, el Principado se convirtió en un protectorado ruso. En1775, Austria se anexionó Bucovina. Finalmente, por el tratado de Bucarest, Rusia se anexionó más del 50% del territorio moldavo, que pasó a denominarse Besarabia. La parte restante de Moldavia se emancipó del poder turco y se unió con Valaquia, formando la Rumania del siglo XIX.
Tras la creación de la Unión Soviética en diciembre de 1922, el gobierno soviético estableció en 1924 el Oblast autónomo de Moldavia en el territorio al este del río Dniéster en la República Socialista Soviética de Ucrania. La capital del Oblast era Balta, situada en la Ucrania actual.
El 26 de junio de 1940 el gobierno soviético dio un ultimátum a Rumanía para que cediera inmediatamente Besarabia y la región norte de Bucovina. Italia y Alemania presionaron al rey Carlos II de Rumania, que al no obtener ayuda de Francia ni de Inglaterra, accedió. El 28 de junio, tropas soviéticas cruzaron el río Dniéster y ocuparon Besarabia, la región norte de Bukovina y Hertza.
Durante el golpe de estado contra Mijaíl Gorbachov en agosto de 1991, el ejército ruso intentó imponer un estado de excepción en Moldavia. Fueron desautorizados por los gobernantes moldavos, que declararon su apoyo al presidente ruso Borís Yeltsin, que lideraba el contra-golpe en Moscú. El 27 de agosto de 1991, tras el fracaso del golpe, Moldavia declaró la independencia de la Unión Soviética.
Desde 1993, Moldavia empezó a distanciarse de Rumanía. La constitución, adoptada en 1994, usaba el término «lenguaje Moldavo» en lugar de «Rumano».