La segunda ola del coronavirus ha llegado a Italia y con ella la recuperación de las restricciones de horarios, aforos y movilidad. A lo largo de esta noche se han dado numerosos enfrentamientos entre policías y manifestantes se en varias de las principales ciudades del país europeo, como Milán y Turín.
Una de las medidas más polémicas ha sido el cierre a las 18.00 horas de algunas actividades y de los bares y restaurantes, decretado por el Gobierno. «Libertad, libertad, libertad» fue el grito más escuchado en unas movilizaciones que se saldaron con 28 detenidos.
En Italia se han alcanzado los 20.000 contagios diarios y este decreto, que cerrará también gimnasios, piscinas y balnearios, así como centros culturales, centros sociales, centros recreativos y salas de bingo, teatros, cines y salas de conciertos, ya ha entrado en vigor.
