El acusado, Bui Manh Dong, de 40 años, ha sido declarado culpable de «abusar de las libertades democráticas para dañar los intereses del Estado», según un artículo del Código Criminal aprobado en 2015.
Así, el hombre ha sido declarado culpable de «distorsionar las políticas del partido y el Estado» y de «difamar a líderes del partido y del Estado».
En julio, la Asamblea Nacional de Vietnam aprobó una nueva legislación sobre ciberseguridad, que requerirá a compañías como Google o Facebook archivar información personal «importante» de los usuarios y abrir oficinas en el país.
La votación tuvo lugar a pesar de que Estados Unidos, Canadá y varias organizaciones no gubernamentales se habían pronunciado contra la ley por el temor a que sea utilizada para reprimir a la oposición.
En este sentido, la directora de operaciones globales de Amnistía Internacional, Clare Algar, resaltó que «esta decisión tiene unas consecuencias potencialmente devastadoras para la libertad de expresión en Vietnam».
A pesar del aparente aperturismo en Vietnam, lo que incluye por ejemplo una ampliación de derechos para la comunidad LGTBI, el Partido Comunista mantiene una férrea capacidad censora y no tolera las críticas.