La OCDE ha elevado las previsiones de crecimiento para la economía española en 2023 hasta en cuatro décimas, alcanzando el 1,7%, más del doble que la eurozona, aunque por debajo de la estimación del Gobierno que situaba la cifra en el 2%. El organismo achaca esta evolución del PIB a un arranque del año y recta final del 2022 “mejores de lo esperado”, que situarán a España entre las economías más avanzadas.
Además, la OCDE ha revisado a la baja la evolución de los precios, que esperan que se modere durante este año al 4,2%, hasta seis décimas por debajo de lo que se había previsto, el menor de las economías de la eurozona en estimación de inflación, aunque revisa dos décimas al alza su previsión de la inflación subyacente, que no incluye el impacto de energía y alimentos.
En estas cifras no se incluye el impacto que pueda tener lo ocurrido en los últimos días con el colapso de Silicon Valley Bank y que se prevé que pueda afectar a la economía a nivel global.
Por su parte, la previsión de BBVA Researcha , que rebaja las expectativas del crecimiento del PIB al 1,6% en 2023, explica que “la riqueza financiera neta de los hogares en términos reales habría descendido casi un 9% en 2022, regresando a niveles similares a los observados en 2019”. «El mayor causante de las caída en la riqueza de los hogares en términos reales fue la inflación”, sentencian.
