El volcán de La Palma sigue evolucionando y la comunidad científica espera su próxima llegada al mar, cuya interacción puede suponer un peligro, por lo que ya se está advirtiendo a los vecinos para que se alejen de la zona.
El Cumbre Vieja ha entrado en fase efusiva, lo que supone menos explosiones y de menos intensidad, pero una lava más fluida y que avanza más rápido. Ángel Víctor Torres, presidente de Canarias, ha advertido de que «lo peor está por venir» y ha hecho referencia al «reto» que supondrá la reconstrucción. «Esta es la prueba de reconstrucción más importante a la que se ha tenido que enfrentar Canarias, no va a ser fácil, no va a ser cuestión de días, semanas ni meses, reconstruir pueblos enteros no se hace de la noche a la mañana, pero no vamos a fallar a los palmeros y palmeras», ha asegurado en el Parlamento.
La erupción del volcán ya ha supuesto la destrucción 589 edificios y ha cubierto 258 hectáreas. Hay que «resistir, rescatar y avanzar», ha insistido Torres.
