El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado a España por no investigar la actuación policial contra una manifestante presente en las manifestaciones de Rodea el Congreso que tuvieron lugar en 2012.
Así, la víctima de la agresión policial que se produjo en Madrid, será indemnizada por parte del Estado con 1.000 euros por daños morales. España estaba obligada a iniciar una investigación por las denuncias impuestas ante estos hechos.
El Tribunal de Estrasburgo ha encontrado además violaciones del Convenio de Derechos Humanos en el caso de la intervención policial que tuvo lugar el 29 de septiembre de 2012, tras la manifestación. El parte de lesiones de la víctima recogía que presentaba «herida inciso contusa en cuero cabelludo con sangrado abundante, traumatismo craneoencefálico leve y policontusión».
La agresión por parte de la policía se habría producido cuando una unidad de antidisturbios irrumpió en un bar cercano a las concentraciones arrastrando a los clientes al exterior y golpeando de manera reiterada la cabeza de la demandante. Así, los manifestantes que se habían refugiado de los disturbios en un local cercano fueron desalojados por la fuerza y sin justificación.
Ahora, Estrasburgo ha considerado que las autoridades no investigaron lo suficiente estos hechos. Además, aseguran que “han sido incapaces de identificar e interrogar a los policías implicados, y evaluar correctamente la proporcionalidad de sus acciones hacia la demandante”.
Además, el Tribunal ha recordado que un juez de la Audiencia Nacional ya consideró que la víctima “no debió haber sufrido esas lesiones, porque nada hace concluir que contribuyó a los actos violentos tras la manifestación”.
