En las últimas horas, Estados Unidos y el Reino Unido han bombardeado posiciones militares de los rebeldes hutíes alcanzando hasta seis provincias de Yemen. En este movimiento también han participado Australia, Baréin, Canadá y los Países Bajos.
“La respuesta de la comunidad internacional a estos ataques imprudentes ha sido unida y decidida”, ha asegurado Joe Biden, presidente de Estados Unidos, en un comunicado. Los ataques se producen en respuesta a los ataques de los rebeldes contra buques comerciales en el Mar Rojo y como consecuencia, el movimiento chií en Irán ha declarado la guerra a estos países.
Además, Irán les acusa de alimentar la inseguridad y la inestabilidad en la región. “Estos ataques arbitrarios no tendrán otro resultado que alimentar la inseguridad y la inestabilidad en la región”, lamenta en un comunicado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Naser Kananí. También piden a la comunidad internacional que colaboren para evitar la escalada del conflicto.
El primer ministro de Reino Unido, Rishi Sunak, también ha confirmado públicamente la participación de Reino Unido en estas acciones: «Hemos adoptado medidas limitadas, necesarias y proporcionadas en defensa propia contra objetivos vinculados a estos ataques», asegura.
Por su parte, en su canal de Telegram Abdulsalam Jahaf, miembro del Consejo de Defensa y Seguridad hutí, ha asegurado que se posicionarán siempre en favor de Gaza y «esta es la etapa histórica decisiva con la que Dios nos ha honrado para humillar a Estados Unidos, Reino Unido e Israel», destacando que los hutíes «llevan más de 20 años deseando enfrentars3 a Estados Unido».
