El Banco de España ha rebajado la previsión de crecimiento del PIB español para 2023 hasta el 1,4%, lejos del 2,1% que había previsto e Gobierno. Además, se retrasa la recuperación de la economía hasta principios de 2024.
«La persistencia de tasas de inflación elevadas, el endurecimiento de las condiciones financieras y las prolongadas distorsiones de la oferta han conducido a un empeoramiento de las perspectivas de corto plazo», ha explicado el Banco de España.
Además, el organismo señala a la creciente incertidumbre provocada por la Guerra de Ucrania, así como el debilitamiento de la demanda global. Por otro lado, BDE calcula un menor impacto del Plan de Recuperación español y una inflación creciente que podría llegar a situarse en el 5,6% de media durante el próximo año. «Más allá de los trimestres más inmediatos, la evolución económica depende crucialmente de los desarrollos de la guerra en Ucrania», explican.
Aunque la economía española habría empezado a decelerarse en el tercer trimestre de este año, durante 2022 el Producto Interior Bruto podría crecer hasta un 4,5%, cuatro décimas más de lo que adelantaba la previsión de junio.
