El Banco Central Europeo (BCE) anunció hoy un programa de compra de bonos soberanos por valor de 60.000 millones de euros al mes, operación que empezará en marzo de este año y se prolongará hasta septiembre de 2016.
El presidente del BCE, Mario Draghi, justificó esta medida por el «persistente» nivel mínimo de la inflación, muy por debajo del objetivo aspirado por su entidad que, recordó, debería situarse «cerca» y «levemente por debajo» del 2 %. El Banco Central Europeo (BCE) adquirirá sólo bonos de grado de inversión en el mercado secundario con su programa de compra de deuda anunciado hoy, lo que excluye por el momento la deuda griega.
En este sentido, Draghi advirtió que la inflación interanual continuará siendo «muy baja o negativa» durante los próximos meses y sólo repuntará «gradualmente» entre 2015 y 2016.
El Consejo Ejecutivo del BCE acordó hoy, de acuerdo a lo previsto, mantener los tipos de interés en su nivel actual, el mínimo histórico del 0,05 %, con el objetivo de apoyar la coyuntura económica y evitar una recesión.
La última vez que la entidad que preside Draghi rebajó los tipos de interés fue en septiembre pasado y los expertos no preveían que en esta ocasión hubiese cambios.
El lanzamiento de un programa de compra de bonos soberanos, como medida para reducir el riesgo de deflación en la eurozona y contribuir a reactivar la economía del bloque, sí era esperada por todos los analistas para esta primera sesión de este año.
En la anterior reunión del consejo de gobierno del BCE, celebrada a principios de diciembre, el presidente del BCE avanzó ya que el personal de la entidad monetaria había comenzado a preparar los aspectos técnicos de nuevas medidas de estímulo monetario.
A cambio pide reformas
Draghi dejó hoy claro que la política monetaria debe ir acompañada «con rapidez» de reformas estructurales y recordó a «varios países» la necesidad de reformar el mercado laboral y de facilitar la actividad y las inversiones empresariales.
«Es crucial que las reformas estructurales se apliquen con rapidez», manifestó Draghi en rueda de prensa en Fráncfort tras la reunión del consejo de gobierno del BCE.
A su juicio, estas reformas deben ponerse en marcha «de manera creíble y eficaz» tanto para garantizar un crecimiento sostenido en la eurozona en el futuro, como para que crezcan las expectativas de mayores ingresos y se aliente a las empresas a relanzar sus inversiones hoy, adelantándose a la recuperación.
El objetivo de la política monetaria, explicó, es mantener la estabilidad de los precios a largo plazo y contribuir así a la actividad económica, pero, recalcó, incrementar las inversiones, impulsar la creación de puestos de trabajo y hacer crecer la productividad exige adoptar medidas adicionales.
En opinión de Draghi, también se debe apoyar la recuperación económica a través de la política fiscal, al tiempo que garantiza la sostenibilidad de la deuda y el cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo.
Este pacto «sigue siendo el ancla de la confianza» en la zona euro, subrayó
