La selección de Haití sufrió hasta el último momento creyendo que no conseguiría la equipación necesaria para jugar el partido contra España. 24 horas antes de que diera comienzo el partido, los de Haití todavía no tenían uniformes, asegura la BBC Mundo.
Y no se quedó solo en eso, sino que al llegar a Miami, los jugadores no pudieron entrenar porque llovía sin parar y los limitados recursos del equipo no perimitían pagar un alquiler de un campo cerrado.
El colombiano Miguel Trujillo, agente exclusivo de la Federación de Fútbol de Haití tuvo que hacer todo tipo de maniobras para que las 11 cajas con la ropa para el partido llegaran a tiempo.
Venían desde Colombia porque Saeta, una marca de uniformes deportivos, aceptó patrocinar a Haití con uniformes de alta tecnología. Su contrato con la Federación haitiana, según dijo Trujillo a la BBC Mundo, es por cuatro años en los que la compañía invertirá cerca de 1 millón de dólares apostándole a que las camisetas oficiales se vendan desde su web y la de la Federación.
Aún así, la selección haitiana plantó cara a España, a pesar de perder 2-0 y más a Italia, con la que logró empatar.