La nueva poesía, los poemarios en el top de ventas, los ejércitos de seguidores en las redes sociales… los poetas 2.0 pisan fuerte desde hace años. Todo un fenómeno que azota la poesía española, ya sea con textos de amor o desamor, crítica política y social o con pensamientos condensados en 140 caracteres. Microliteratura de masas que nace en Twitter o Facebook y alcanza dimensiones desorbitadas.
Marwan, músico y poeta, ha llenado con sus conciertos y recitales salas de toda España. Además, este madrileño, del barrio de Aluche, arrasa en Latinoamérica. Estamos ante uno de los cantautores más reconocidos del panorama y, aunque cosecha éxitos desde hace más de una década, en los últimos años, con el auge de las redes sociales, su reconocimiento ha crecido de forma exponencial.
“Supongo que le debo mucho a las redes sociales porque, hasta mi firma con Planeta, mi presencia en los medios tradicionales ha sido mínima. He movido todo por redes sociales, boca a boca y muchos viajes para cantar y hacer recitales”, nos explica Marwan.
Errores en el cálculo de la mirada
El error es mirar lo de ayer con ojos de hoy,
querer que las cosas vuelvan a ser igual
cuando tú ya no eres el mismo,
como si se pudieran reciclar los suspiros
o dar un mismo beso por segunda vez.
Los mudos no gritan, los sordos no ven la música,
con las cinco letras que se escribe tarde
no puedes escribir ahora,
el amor que fue, ese ya nunca vuelve.
Marwan
Defreds, por su parte, va más allá y reconoce que le debe “todo” a las redes sociales. Desde que abriera su cuenta de twitter en 2011 se ha hecho con casi 150.000 followers, además su página de Facebook suma más de 200.000 me gusta y posee también 137.000 seguidores en Instagram. Esta horda de lectores incondicionales ha materializado el esfuerzo del vigués en dos obras publicadas: Casi sin querer (2015) y Cuando abras el paracaídas (2016). Este año serán familia numerosa, ya que Defreds nos confiesa, guardando aún cierto misterio, que habrá “dos libros nuevos, uno con la editorial de siempre y otro en otra, para dar el salto latinoamericano”.
“No escribo poesía”, reza su biografía en Facebook y Twitter. Él define sus textos como “cosas” y parece que la denominación no le resta valor a su trabajo. Directo y sencillo le escribe al amor y, casi en consecuencia, al desamor. Su humildad le lleva en ocasiones a subestimar su calidad literaria, pero 70.000 ejemplares vendidos avalan su talento. Si una ardilla podía recorrer España de árbol en árbol, los textos de Defreds pueden recorrer el mundo de muro de Facebook en muro de Facebook.
El amor es silencio
Lo más bonito de estar enamorado es el silencio. Ese silencio que se crea cuando dos personas se miran a los ojos. Porque sabes que digas lo que digas, aunque intentes decirlo de la forma más espectacular posible, jamás nada podrá acercarse a explicar cómo te sientes.
Y supongo que eso es el amor: sonreír callados.
Defreds
Destacan los lectores jóvenes en el resurgir de este género, y es que adolescentes y veinteañeros, chicas en su mayoría, colapsan el mercado, llevando este tipo de publicaciones a lo más alto en las listas de ventas. No obstante, la tendencia indica que los adeptos a este movimiento tienen cada vez más edad, pues no existe un lector tipo como no hay tampoco una única forma de escribir y crear historias.
Diego Ojeda habla de este ‘boom’ pero matiza que “desde luego ha sido un ‘boom’ fraguado a fuego lento”. Su pequeña editorial, Frida Ediciones, se encarga de proporcionar un soporte papel a gran parte de los autores más reconocidos y aunque admite que los inicios no fueron fáciles, ahora son “una pequeña familia que sigue trabajando con la misma ilusión y cuidado con la que empezó esta aventura”.
La portada roja de su primer libro, Mi chica revolucionaria, es casi un icono y su lectura un indispensable entre los amantes de esta literatura. “Mi chica revolucionaria es la idea de libertad, emancipación y empoderamiento que considero que tiene que estar en todas las personas y en especial en las mujeres (…) Es la idea de buscar el lado brillante de la vida, la fluidez, la explosión y el aprendizaje de entender que la tristeza es necesaria para disfrutar de la alegría y que de la primera se puede disfrutar y extraer cosas hermosas”, sentencia Diego Ojeda.
Casi
Ni te quitaba la ropa
Ni te llegaba a ponértela nunca del todo.
Fue casi sexo,
fue casi amor.
Diego Ojeda

Carlos Salem, Ismael Serrano, Rayden, Luis Ramiro, Defreds, Marwan, Irene X, David Sadness, Diego Ojeda, Srta. Bebi, César Poetry… entran cada día en casa de miles de personas en forma de poemarios, de libros cargados de sentimientos, pero también de crítica social y política. En este sentido Rayden, supone un destacado exponente.
David Martínez Álvarez es un rapero español que inició su andadura en la poesía con Herido Diario. Polifacético hasta la médula cuenta con un gran bagaje artístico y sus letras se tornan revolucionarias en cualquier formato. Su visión coincide en gran parte con la de Marwan quien se muestra triste al pensar que “a pesar de la situación social que tenemos no hay una gran concienciación del drama que vivimos. La mayor parte de la gente se conmueve más con un texto de amor, se ve más reflejado que con uno social y es una pena, porque es síntoma de que a pesar de la mala situación o estamos dormidos o nos hemos rendido”.
Definición eTIMOlógica
Se escribo ‘político’,
se lee ‘imputado’,
son hijos de puta, sin comillas.
No rima, pero es verdad.
Rayden
Saray Alonso ha vendido más de 4.000 ejemplares de su Cuando tú ya no, un libro de poesía cargado de desamor y nostalgia. Es imposible no sentirse identificado en los versos de esta joven autora, pues sus palabras aluden al recuerdo de antiguos amores, de corazones de rotos y a la más angustiosa añoranza. «El mayor regalo que tengo es cuando alguien comparte uno de mis versos porque le ha hecho sentir algo, porque se identifica, porque lo hace suyo…” confiesa Saray.
Además, no deja pasar la oportunidad de señalar que a pesar de que “a simple vista es cierto que la poesía parece un mundo muy masculino, lo cierto es que hay muchas mujeres haciendo poesía muy buena, quizá no sean, por lo general, tan visibles o «mediáticas», pero están ahí y hay que leer sus obras”.
Comida a domicilio
Pido comida
a domicilio,
me dicen
que mínimo
para dos.
Y aquí estamos
mi melancolía
y yo
comiendo los restos
de lo que fuimos.
Saray Alonso
Entre los nombres que comienzan a sonar fuerte destaca César Poetry. Su libro, La línea curva que lo endereza todo, “era un sueño que quería cumplir, y al final, como todos los sueños a los que le pones empeño, se hizo realidad”, nos comenta. Para él la poesía de la calle triunfa pues “es una poesía que habla del día a día de las personas, y eso hace que se sientan más identificadas”.
Él está en contacto continuamente con sus lectores y es que los Insta Stories se han convertido en la vía habitual para acercarse a sus seguidores: “Para mí es necesario relacionarme con ellos, que me digan qué les parece lo que escribo, sus experiencias, cómo se han sentido leyendo mis poemas”.
Este año verá la luz su segundo retoño que seguro tendrá gran acogida entre una familia virtual que ya supera las 80.000 personas en Instagram.
Para ahora
No quiero
que me quieras para siempre.
Quiero
que me quieras por ahora.
Sumando “ahoras”
en todos y cada uno
de los días de mi vida.
César Poetry
¿Estamos ante una nueva revolución literaria? “El arte, como muchas otras cosas, a veces funciona de manera cíclica y se dan altibajos. (Lo que vivimos) Podría considerarse una revolución, ya que parece que estamos viviendo un “alto”, sobre todo porque hemos encontrado nuevas formas de transmitir” responde Diego Ojeda.
Sí, no hay duda.