Por partidas presupuestarias, será el ocio la que mayor caída experimentará, cuya media descenderá un 13%, hasta 159 euros. El presupuesto destinado a comida y bebida también se reducirá, aunque hasta los 289 euros, mientras que el de transporte se mantendrá en 176 euros. El que incrementará en un 5% es el importe destinado al alojamiento, hasta alcanzar los 420 euros de media.
En cuanto a la participación, nueve de cada diez españoles, un 90,22%, aseguran que disfrutarán del descanso estival, frente a un 9,78% que descarta viajar durante estos meses. Esta cifra supera ligeramente la alcanzada en el año 2018, cuando un 89,96% de los encuestados afirmó que viajaría en verano.
VIAJAR A LA COSTA Y EN AGOSTO, LA OPCIÓN PREFERIDA
La costa sigue siendo el destino más solicitado por los españoles, pues seis de cada diez españoles, representados en el 59,8%, afirman que viajarán a la playa. El pueblo se posiciona como otro de los destinos, escogido por el 27,79% de los españoles, mientras que el 19,35% viajará a algún país de Europa y el 7% hará un viaje de larga distancia.
Por meses, el 60% de los encuestados sigue eligiendo agosto como el mes ideal para sus vacaciones estivales, como se ha repetido históricamente. El mes de julio es la segunda opción, preferida por el 40% de los españoles.
