Ion Clamparu, conocido como «Cabeza de cerdo» fue detenido en 2001 después de años de búsqueda. Escurridizo y amante de Al Capone, su nombre figuraba en la lista de los criminales más buscados de Interpol.
Era conocido por las brutales palizas que daba a las chicas, la fuerte vigilancia a las que las tenía sometidas y el miedo que inpiraba. En estos momentos cumple 30 años de prisión por los delitos de determinación a la prostitución (cuatro delitos), determinación de menor de edad a la prostitución y al aborto. A pesar de que el líder había sido detenido, la banda siguió actuando hasta que este jueves han sido detenidas seis personas.
«La presión a la que estaba siendo sometido propició un contacto de Clamparu con agentes del Grupo de Localización de Fugitivos» de la Policía Nacional, en el que se acordó su entrega voluntaria, ha precisado.
Ioan Clamparu, alias «Cabeza de cerdo», nacido en Botosani (Rumanía) hace 43 años, era uno de los fugitivos más buscados internacionalmente, ya que tiene varias causas pendientes en España y sendas Órdenes Europeas de Detención y Entrega emitidas por Rumanía e Italia.
Clamparu ha sido condenado por sentencia firme en su país natal por tráfico de seres humanos, delitos relativos a la prostitución y blanqueo de capitales.
El »modus operandi» era casi siempre el mismo, casi de manual: en Rumanía, captaban a las víctimas, les ofrecían trabajos normales en España y, una vez aquí, las obligaban a hacer la calle como esclavas, con la excusa de que debían abonar la deuda contraída con la organización.
Está acusado de liderar un grupo organizado dedicado a la explotación sexual de jóvenes rumanas en España, a las que ofrecía trabajados supuestamente legales, pero cuando llegaban a España les retiraba el pasaporte y todas sus pertenencias y las obligaba a ejercer la prostitución, quedándose la organización con todas las ganancias obtenidas por esa actividad.
En Italia, entre los años 2000 y 2002, lideró una organización delictiva dedicada al tráfico internacional de drogas en Italia, España y Bulgaria.
Esta organización se servía de refugios para almacenar la cocaína, y disponía de una amplia red de clientes en Milán (Italia).
Clamparu está acusado de ordenar el embarque de 27 kilos de cocaína desde España a Italia, transportándolo a Milán en un camión en el que viajaban correos que fueron detenidos en flagrante delito por la Policía.
Asimismo tiene varias causas abiertas en España, por delitos relativos a la prostitución, delitos de amenazas, y otros delitos conexos.
La Dirección General de la Policía y la Guardia Civil ha destacado que la difusión de su imagen a través del canal Youtube de la Policía Nacional en noviembre de 2010 acabó con su anonimato y ha sido clave para que finalmente se entregara.