De la desaceleración a los brotes verdes, las frases en saco roto en la época de ZP

El expresidente empezó a burlarse de la crisis al llamarla “desaceleración transitoria”. Luego, en mayo de 2009 pensó que lo peor había pasado. Elena Salgó agitó en septiembre las esperanzas de la recuperación con los famosos “brotes verdes” que el ministro Luis de Guindos ha transformado “en rayos de esperanza”.

Cuando el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero se preparaba para la convocatoria electoral de marzo de 2008, con los nubarrones de la crisis en el horizonte, en un tono solemne pronunció el 14 de enero que España iba a vivir “años para construir el futuro”, para “consolidar los más recientes avances”. También, “crear aún más empleo”. Pero las sospechas de algo malo se le echaban encima y dieron lugar a declaraciones como “no hay ninguna razón objetiva y fundada que permita sostener con honestidad un mensaje pesimista, mucho menos catastrofista” sobre el futuro de al economía (6 de febrero de 2008).

Hasta julio de 2008,  casi a las puertas de la quiebra de Lehman Brothers, Zapatero no se atrevió a mencionar la palabra maldita: “crisis”. Hasta entonces, se oyó decir  la “desaceleración transitoria” o “moderación del crecimiento”. En mayo de 2008,  Zapatero manifestaba sobre la economía que “España está más preparada” que otros países para “afrontar la desaceleración” y eso “no impedirá cumplir con los compromisos de gasto social”.

El expresidente erró por no ser honesto, después por pecar de optimismo. En septiembre de 2009, un año terrible en la destrucción de empleo, manifestó: “Existen indicios consistentes de que el peor momento de la recesión ha pasado”. Después, vinieron los castigos de Merkel. 

De brotes verdes a rayos de esperanza

La exvicepresidenta económica Elena Salgado también agitó las esperanzas de la recuperación con sus famosos brotes verdes. El 20 de mayo de 2009 aseguraba: “Esperamos unas semanas y los veremos. Los brotes verdes de la recuperación están a punto de llegar a la economía”.

Su antecesor en el cargo, Pedro Solbes, parece que no tenía una visión pesimista de la coyuntura (visto ahora se puede interpretar que su óptica estaba desenfocada). En mayo de 2008 se le preguntó por las previsiones de la economía, a lo que contestó: “En 2010 con nuestras previsiones nos permitirán crecer a un ritmo medio cercano al 3%”.  Ese año, el PIB cayó un 0,1%.

El intento de vislumbrar la luz del túnel se ha trasladado al Gobierno de Mariano Rajoy. De los brotes verdes de Salgado se ha pasado a los “rayos de esperanza” de Luis de Guindos. El ministro de Economía manifestó el pasado 3 de mayo que se divisaban esos rayos en  la economía del año que viene, porque por primera vez desde 2007 se lograría la “el superávit primario” sin contar los intereses de deuda. “Si conseguimos estabilizar la posición fiscal y somos competitivos se están poniendo las bases de la recuperación”, dijo.

La previsión ahora es que en 2013 caerá y el paro escalará hasta el 25, 1% de tasa. El FMI ya ha pedido más tiempo para que España cumpla su objetivo de déficit, del 6,3% este año.