García-Margallo ha participado este martes en Sevilla en un encuentro con militantes del PP-A, en el que ha estado acompañado por la presidenta provincial del partido, Virginia Pérez, entre otros cargos.
En declaraciones a Europa Press, a dos días de la votación de la militancia, ha señalado que el proceso ha sido «muy corto» y se han exigido requisitos «innecesarios» para la participación en el proceso, lo que ha provocado que no haya un alto nivel de militantes que vayan a ejercer su derecho al voto.
Para García-Margallo, si se pide a la militancia que se pronuncie, la militancia tiene el derecho a conocer los proyectos y las propuestas de los precandidatos, algo que, en su opinión, no se ha garantizado porque se «ha hurtado» el debate a los militantes. «Esto es contradictorio con la apertura, el diálogo y la transparencia», ha sentenciado.
Ha lamentado que no se haya celebrado un debate entre los precandidatos y ha señalado que, de ninguna manera, todos los candidatos han contado con las mismas condiciones, puesto que los «candidatos del aparato», en referencia a María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, han tenido una «enorme ventaja».
Para García-Margallo, sin duda, estamos ante unas «primarias limitadas», puesto que no van a votar todos los que podrían votar y tampoco la militancia ha sido informada como debería haberlo sido.
Ha defendido que su proyecto plantea una «revolución tranquila que pasa por un cambio radical en el partido para devolverlo a los militantes y hacer un partido vivo». «La continuidad nos seguiría conduciendo hacia una pendiente hacia abajo que es extraordinariamente peligrosa», ha advertido.
