Los Veintisiete han acordado restringir drásticamente los viajes no esenciales entre países de UE, pero se ha comprometido a no cerrar las fronteras. Se toma esta decisión con el fin de contener la tercera ola y enfrentar la expansión de las nuevas cepas del virus.
Se ha llegado a este acuerdo en una cumbre telemática para coordinar la estrategia de movilidad y acelerar las campañas de vacunación dentro del territorio europeo.
«Estamos totalmente convencidos de que tenemos que mantener las fronteras abiertas para mantener el buen funcionamiento del mercado interior», ha asegurado Charles Michel, presidente del Consejo Europeo.
Así mismo, los líderes han acordado un nuevo código, el rojo oscuro, para identificar las nuevas variantes se están extendiendo por Europa. Esta nueva categoría en los mapas de la UE mostrará que en esa zona el virus circula «a un nivel muy alto».
A pesar de todo, serás los gobiernos los que tengan la última palabra, ya que la movilidad entre fronteras sigue siendo un asunto de competencia nacional, en cualquier caso, Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, ha hecho un llamamiento instando a la máxima coordinación entre los estados miembro.
