El Likud de Benjamín Netanyahu encabeza las elecciones en Israel del 27 de octubre, con 27 escaños proyectados. Con el 55,4% escrutado este miércoles 28 de octubre, su bloque suma 56 escaños, según laSexta. Yashar, la formación de Gadi Eisenkot, obtiene 21 escaños. Ninguno de los dos bloques alcanza los 61 necesarios para gobernar. La formación del próximo Ejecutivo dependerá de los pactos.
El recuento de las elecciones en Israel sitúa al Likud primero, pero no le garantiza el Gobierno
La participación alcanzó el 77,7%, la más alta desde 1999. El voto en las localidades árabes creció con fuerza. Las proyecciones de la noche electoral han cambiado conforme ha avanzado el escrutinio. Estas cifras todavía no son definitivas.
Netanyahu busca apoyos más allá de sus socios actuales
El bloque del primer ministro reúne al Likud, a los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá y a las formaciones Poder Judío y Sionismo Religioso. Sus apoyos actuales no le bastan para revalidar la mayoría.
Netanyahu pidió esperar al resultado definitivo y reivindicó al Likud como primera fuerza. Rechazó un Gobierno que dependiera de los partidos árabes, a los que calificó de «antisionistas».
Gadi Eisenkot necesita acuerdos para formar una alternativa
Eisenkot fue jefe del Estado Mayor israelí y pasó cuatro décadas en el Ejército. Lidera Yashar, un partido fundado aproximadamente un año antes de las elecciones de 2026. Según RTVE, se comprometió a iniciar negociaciones para un Gobierno alternativo en cuanto se conocieron los sondeos a pie de urna, antes de que avanzara el recuento.
Condicionó su reacción a que se confirmaran aquellas estimaciones. Entre sus principales propuestas figura una comisión de investigación estatal sobre el ataque del 7 de octubre, una cuestión que ha vinculado a sus críticas a la gestión de Netanyahu.
La oposición la completan la candidatura conjunta de Yair Lapid y Naftali Benet, Los Demócratas de Yair Golan e Yisrael Beitenu, de Avigdor Lieberman. Con alrededor del 55% escrutado, ese bloque sumaba 49 diputados, sin contar a los partidos árabes.
Los partidos árabes pueden hacer posible un Gobierno alternativo
Lista Conjunta y Ra’am se perfilan como posibles apoyos para una alternativa a Netanyahu. Su disposición a negociar no equivale a un pacto cerrado ni implica que vayan a entrar en el Ejecutivo.
El líder de Lista Conjunta, Yousef Jabareen, ha prometido respaldar desde fuera un Gobierno que sustituya al primer ministro, según La Vanguardia. Esa fórmula supondría apoyo parlamentario sin formar parte del gabinete. En la oposición hay reticencias a depender de esas formaciones.
Herzog consultará a los partidos tras el escrutinio
El presidente israelí, Isaac Herzog, deberá consultar a las fuerzas parlamentarias cuando se conozcan los resultados de las elecciones en Israel y elegir después al candidato con más opciones de reunir una coalición. Ser el líder del partido más votado no garantiza recibir ese encargo.
Preguntas frecuentes
¿Quién va ganando las elecciones en Israel de 2026?
El Likud ocupa la primera posición en el recuento del 55,4%, con una proyección de 27 diputados. Yashar aparece detrás, con 21. Estas cifras aún pueden cambiar conforme avance el escrutinio.
¿Cuántos escaños hacen falta para tener mayoría en Israel?
El umbral está en 61 diputados de una cámara de 120. La proyección de 56 para la coalición de Netanyahu queda por debajo de esa mayoría.
¿Quién es Gadi Eisenkot y qué partido lidera?
Dirige Yashar y fue jefe del Estado Mayor de Israel. Su trayectoria militar abarca cuatro décadas. Su candidatura propone una comisión estatal que investigue el ataque del 7 de octubre.
¿Por qué pueden ser decisivos los partidos árabes?
La oposición necesita respaldo adicional al de sus propias formaciones para alcanzar la mayoría. Lista Conjunta y Ra’am están abiertas a negociar con ella. Jabareen ha planteado apoyar desde fuera un Ejecutivo alternativo.
¿Qué papel tiene Isaac Herzog en la formación del Gobierno?
Como presidente, le corresponde escuchar a los partidos y elegir a quien tenga mejores posibilidades de construir una coalición. Esa decisión depende de los apoyos que pueda reunir cada candidato, no solo del puesto que ocupe su partido en las urnas.