“No creo que Al Qaeda y Estado Islámico se vuelva a unir algún día”. Así de rotundo describe Guido Steinberg, experto de Middle East and African Division del centro de estudios alemán Stiftung Wissenchaft un Politik la relación entre ambas organizaciones durante el Foro sobre terrorismo Global que se ha celebrado hoy en Madrid. Desde la aparición en la escena internacional del Estado Islámico, las informaciones han sido conflictivas respecto a su relación con al Qaeda. Mientras EI gana terreno y cobra relevancia, especialmente en la cobertura de medios internacionales, al Qaeda parece haber perdido la importancia que tuvo bajo Bin Laden. Algo que, claramente, no implica su pérdida de poder ni de peligro.
Ambos son organizaciones terroristas, islamistas radicales, y, hasta febrero de 2014, eran aliadas. De hecho, hasta hace unos años Estado Islámico llevaba el nombre de ‘Al Qaeda en Irak’. La ruptura llegó cuando EI, o ISIS, quisó expander su poder a la vecina Siria, para luchar contra Al Assad. Lo hizo sin pedir permiso a Al Qaeda, que renegó de ella. De acuerdo a la organización de al Baghdadi, EI es independiente de al Qaeda, algo que niega la organización del antiguo Bin Laden.
Los objetivos son más regionales: el objetico de EI era tumbar el régimen jordano para continuar con el resto del Levante. “Su objetivo era derrocar la monarquía jordana y reclamar Jerusalén”, insiste el experto. Precisamente, en un principio Al Qaeda vio con buenos ojos la expansión de EI en este territorio “del que hasta el momento la organización de Bin Laden no había obtenido apoyo.”
No obstante, el extremismo de EI no convenció a Al Qaeda que cree que ISIS rompió un pacto de alianza y que se ha convertido en un grupo desviado. La experta Tricia Bacon de American University Washington insiste en que la creación de alianzas estables es la gran diferencia de Al Qaeda frente a EI. “Hay muchas formas en la que EI está mejor posicionado que al Qaeda. Llama más la atención y tiene una amplia red social e informal pero no ha podido crear alianzas tan importantes como las de Al Qaeda”, subraya.
En su opinión, contar con alianzas es fundamental porque “son un componente letal y clave para resistir la insurgencia”. El motivo por el que EI no consigue crear nexos con otras organizaciones es que “pide plena fidelidad y en segundo lugar, ya ha declarado que quienes no lo hacen son sus enemigos.” No obstante, ambos expertos coinciden en que un enfrentamientos entre ambos grupos es una amenaza para la seguridad global.
