El Gobierno ha anunciado este martes que el conocido como ‘bono social’ será prorrogado al menos tres meses más para proteger a las familias más vulnerables. Entre las medidas que incluye, se encuentra la suspensión de los desahucios y de los pagos de alquileres para las familias más vulnerables. Además, las compañías tendrán prohibido cortar suministros básicos.
Así, el Consejo de ministros ha aprobado la ampliación de la medida hasta el 31 de octubre y ha querido advertir a las eléctricas: «No es momento de maximizar beneficios». La medida se aprobó en los primeros meses de la pandemia en 2020 para proteger a las familias de algunas de las consecuencias económicas del coronavirus y estaba previsto que acabara el 9 de agosto.
Por otro lado, los inquilinos que presenten problemas podrán soliticar también una prórroga extraordinaria de sus contratos de alquiler en vivienda habitual por un máximo de seis meses, durante los cuales se seguirán aplicando las mismas condiciones. Además las familias más vulnerables pueden pedir el aplazamiento del pago del alquiler.
La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra ha defendido la postura de ampliar la medida hasta finales de año o principios e 2022. «Ojalá que los indicadores sanitarios nos permitan entonces poder enfrentarnos al futuro sin este ‘escudo social’ porque vayan mejorando», ha añadido en una rueda de prensa Isabel Rodríguez, portavoz del Gobierno.
