Una vez acordada la suma del rescate o el préstamo que concederá la UE a España, quedan por conocer los detalles. Es decir la forma. Y la forma elegida por el Gobierno ha sido la de la recapitalización bancaria.
Europa cuenta con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), de donde sale el dinero para préstamos a los países que lo solicitan. Pueden ser préstamos directos a la economía, líneas de crédito preventivo, compras de deuda en las subastas del Tesoro, compras de deuda en el mercado secundario o préstamos para recapitalizar a la banca, que es el modelo que ha elegido España.
El Gobierno era reticente a aceptar un rescate ‘clásico’ porque implicaría una estigmatización en los mercados (los inversores extranjeros escaparían en tropel), y habría que aceptar duras imposiciones por parte de la »troika» (BCE,UE,FMI). La otra opción, el llamado rescate »light», del que se ha hablado estos días en los medios, es un préstamo directo a los bancos en dificultades. Una alternativa a la que Alemania y los países del norte siempre han sido reticentes.
A los bancos que reciban el dinero procedente de Europa se les va a poner unas condiciones inflexibles, como podría ser cambiar los miembros de su dirección, aunque ésta debe ser una exigencia de la Eurozona que, en principio, no se producirá. Eso sí, habrá un mayor control de Europa sobre el Banco de España.
Las características de un rescate ‘light’:
Hasta ahora no se ha producido un rescate de este tipo. Desde julio de 2011 se ha establecido que los dos fondos de rescate europeos, el FEEF, y el MEDE, puedan utilizarse para rescatar a entidades financieras con problemas. Sin embargo, sigue siendo el Estado el que debe solicitarlo.
Según los expertos, la diferencia frente a otro tipo de rescate, es que habría exigencias, pero en gran parte serían para el sector financiero. Es decir, no parece que hubiera drásticas exigencias como las producidas en Irlanda o Portugal (despido de funcionarios).
Esta semana ya se ha apuntado que se pediría la reestructuración e incluso la liquidación de algunas entidades.
Así es un rescate clásico:
1-Los países presentaban sus cuentas a Europa una vez al año
En 2010 todos los países de la Unión Europea tenían la obligación de presentar sus cuentas públicas y sus datos de déficit, inflación y deuda. La Comisión Europea estudiaba estos datos y, en el caso de que el país no tuviera unos datos positivos, se le concedía una serie de recomendaciones para mejorar su situación. En el caso de Grecia, su deuda era muy alta, pues rondaba el 160% de su PIB, y su tipo de interés se disparó. Esto hizo que necesitara la intervención para no quebrar. Portugal e Irlanda también tuvieron unos datos negativos, lo que les llevó a solicitar dinero.
2-Si el país no aprueba, pide dinero y se lo dan con condiciones
Tras estudiarse el caso de un país y observar que es necesario el rescate, la Comisión Europea impone unas condiciones para poder recibir esta ayuda. Estas condiciones se centraban, por ejemplo en el caso de Grecia, en pagar los intereses de su deuda, lo que supuso un impacto negativo en el crecimiento, pero consiguió evitar que el país acabara en bancarrota. En el caso de Portugal e Irlanda, las condiciones también requerían grandes recortes y controles del gasto.
3-Nueva norma: tras el caso de Grecia los países se examinan dos veces al año
El caso de Grecia puso de relevancia que la Comisión Europea no disponía de los datos suficientes para prever una situación de este calibre en un país, y por ello modificó sus criterios. A partir de este momento, los países deberían presentar dos veces al año sus cuentas públicas y los datos de varios indicadores macroeconómicos, además de los tres de Maastricht. De esta manera, Bruselas conocería el porcentaje de paro de los países, el funcionamiento del mercado de la vivienda y otros indicadores que le permitirían realizar un análisis más profundo.
4- Un comisionado viaja a los países a por los datos para que sean estudiados
Varios funcionarios de la Comisión Europea se acercan en estas dos ocasiones a los países y allí recogen los datos que luego serán analizados. Cuando se estudian, se ofrecen unas recomendaciones a todos los países con independencia de que sus datos sean buenos o malos. A partir de este momento, la Comisión cuenta con mayor poder coercitivo para obligar a los países a cumplir con los objetivos.
5-En función de los datos requeridos, el país solicita crédito o Bruselas le interviene
Bruselas ha rescatado en los últimos años a Irlanda, Portugal y Grecia. Los tres casos han sido diferentes desde el primer momento. En el caso de Irlanda y Portugal, Bruselas impuso unas condiciones que los países poco a poco comenzaron a cumplir. A pesar de esto la »troika» se desplazó a estos países para ayudarles y para comprobar que se cumpliera con los objetivos. En el caso de Grecia, el Gobierno llegó a perder con la soberanía del país porque no se terminaban de hacer las cosas del todo bien. En estos momentos quien manda en Grecia es la »troika» y las medidas que se toman son las que ella decide.
6-En España, la »troika» sería quien mandaría
Si los malos augurios sobre la situación de España finalmente se cumplieran, el país se vería obligado a pedir dinero a Bruselas. La Comisión Europea estudiaría los datos facilitados por el Gobierno de Mariano Rajoy y, tras negociar con España y sus socios Europeos, le prestarían la ayuda económica. Tras recibir este impulso económico, la »troika» se desplazaría a España para asistir en el cumplimiento de los objetivos y vigilar que se hiciera. De esta manera el país perdería su soberanía en manos de Europa y se llevarían a cabo las medidas acordadas en Europa.
7-Daños colaterales
El cumplimiento de los objetivos marcados por Bruselas puede tener varios daños colaterales. Lo más importante para los países es pagar los intereses de su deuda, lo que provoca que normalmente se queden sin recursos para invertir y así generar crecimiento. En el caso de Grecia, el país tuvo que reducir su gasto, devolver la deuda y se quedó sin fondos para reactivar la economía. Portugal e Irlanda tuvieron los mismos problemas.
8-La »troika» abandona el país
La »troika», que está formada por un conjunto de funcionarios de la Comisión expertos en gestión de finanzas publicas y en asuntos económicos, permanecen en el país hasta que éste comienza a recuperarse. En la actualidad, en Grecia hay 15 expertos que ayudan y vigilan al gobierno de tecnócratas para conseguir sacar al país de sus problemas. Han de observar unos meses de superávit para abandonar el país. En el caso de Irlanda, esta posibilidad está cada vez más cerca.