Miércoles 11/12/2019.

| Tribunales

Tribunales

Las seis pruebas que “condenan” al pederasta de Ciudad Lineal

  • La Fiscalía pide 77 años de prisión para Antonio Ortiz
  • El testimonio de las cuatro niñas se proyectará a puerta cerrada para que no coincidan con él
  • Antonio Ortiz, el supuesto pederasta de Ciudad Lineal

Antonio Ortiz fue detenido el 24 de septiembre de 2014, dos años después saldrá por primera vez de prisión para acudir bajo custodia policial a sentarse ante el juez y explicar cómo supuestamente abusó sexualmente de al menos cuatro niñas.  Es el llamado pederasta de Ciudad Lineal.

“Abordó a una niña de cinco años en un parque y la engañó diciéndole que conocía a su madre (….) Una vez en el interior del vehículo abusó de la niña antes de abandonarla en una caseta de jardinería”. “Una niña de nueve años salía con dos amigas de una tienda de chucherías de Ciudad Lineal y el procesado la engañó prometiéndole que le regalaría ropa (…) la drogó y la agredió sexualmente (…). Para eliminar las pruebas duchó a la pequeña para abandonarla posteriormente en una parada de metro”.

Así describe la Fiscalía los abusos que supuestamente cometió Ortiz y por los que pide para él 77 años de cárcel y más de 425.000 euros para las víctimas. El Ministerio Público y la Policía lo tienen muy claro, Antonio Ortiz fue la persona que secuestró, abusó sexualmente y después abandonó a estas niñas, aunque él sigue diciendo que es inocente.

A partir de mañana tendrá que demostrarlo ante el juez y no le va a ser fácil. Estas son las seis pruebas que acorralan al pederasta de Ciudad Lineal.

Antecedentes de violación

En los años noventa Antonio Ortiz ya había sido condenado a siete años por agredir sexualmente a una niña de seis años. La Policía Nacional ya lo tenía fichado aunque tardaron casi un año en detenerlo en la llamada ‘operación Candy’ ya que necesitaban pruebas que lo relacionasen con los casos de 2013.

Llamadas de móvil

Cuando empezaron a aparecer las víctimas, la investigación se centró en cribar las llamadas de teléfono realizadas en la zona de Ciudad Lineal. Al localizar el móvil de Ortiz, que al tener antecedentes de violación estaba en el punto de mira, la Policía constató que se encontraba en los alrededores del lugar donde fueron abducidas las niñas.

Los coches del pederasta

El supuesto pederasta tenía un Toyota Celica gris y un Citroën Xsara Picasso que utilizó en al menos dos de los secuestros, según informaba el diario ABC cuando fue detenido.

En el último de los secuestros, el de una niña dominicana de siete años, la cámara de un banco cercano a la tienda donde paró a comprar crema captó el vehículo. Era el Xsara Picasso.

El piso de las violaciones

Una vez que la policía identificó a Ortiz como el pederasta de Ciudad Lineal y lo detuvo, se encontró el piso en el que había cometido los abusos. En la calle de Santa Virgilia. Algunas de las víctimas habían pasado ante el lugar sin reconocerlo, pues habían sido drogadas con Orfidal y apenas recordaban detalles del suceso.

Durante el juicio se proyectará, a puerta cerrada, una ‘visita virtual’ a este piso para que el tribunal compare las estancias de la casa con la declaración de las menores.

La declaración de las víctimas

Las cuatro niñas sexualmente agredidas declararán en el juicio a puerta cerrada, para mantener su intimidad. Su declaración ha sido la prueba clave en este caso. Aunque las menores estaban drogadas, algunos de los detalles que contaron han cerrado el cerco sobre Ortiz.

La última niña secuestrada no fue drogada, quizá por un descuido o porque no tenía más pastillas, y proporcionó un retrato robot. Además, otra de las menores recordaba parte de la matrícula del coche y las descripciones del violador eran similares.

El modus operandi

La forma en que el pederasta retenía a las víctimas era similar. Primero se acercaba a las niñas con una excusa: que conocía a sus padres, que iba a comprarles ropa o que le darían una sorpresa a su abuelo.

Después, las introducía en el coche donde las obligaba a tomarse dos pastillas de Orfidal. Este sedante hacía que las niñas no recordasen prácticamente nada y estuviesen adormiladas todo el tiempo.

Dependiendo del tiempo que tuviese, el supuesto pederasta abusaba de ellas dentro del coche tras aparcar en un lugar apartado o se las llevaba al piso de la calle Santa Virgilia.

Las niñas siempre eran menores de 10 años y con rasgos distintivos: una española muy rubia, otra con rasgos japoneses, una niña de ascendencia china y otra dominicana.

Tras abusar de ellas las duchaba para evitar que se encontrasen restos biológicos y las abandonaba lejos del lugar donde habían sido secuestradas.

A partir de mañana, Antonio Ortiz tendrá que enfrentarse a todas estas pruebas, incluida la declaración de las menores que será grabada para que no tengan que estar en la misma sala que él. Su abogado sigue pidiendo la absolución total de los delitos, mientras que las acusaciones de las menores piden hasta 175 años de cárcel.

El juicio durará dos meses en los que casi un centenar de testigos, entre ellos policías y familiares de las víctimas, que contarán cómo vivieron el caso. También declararán ante el juez los peritos de la policía que encontraron a Ortiz y explicarán las pruebas que les llevan a pensar que él es el responsable de los abusos de Ciudad Lineal. 


Seguir a teinteresa en...

KIT BUENOS DÍAS (El mejor resumen de prensa en tu mail)

Recibir noticias

Kit Buenos Días

Abril 2020
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30