La Universidad de Murcia, en colaboración con la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia y la Red de Terapia Celular (TerCel) del Instituto de Salud Carlos III, ha celebrado la 14ª edición del curso “Cell therapy from the bench to the bedside and return”, en el que han participado ponentes expertos de primer nivel internacional.
El curso está enmarcado en la 37ª edición de las Actividades y Cursos de Verano de la Universidad Internacional del Mar y ha estado dirigido por José María Moraleda, coordinador de TerCel y jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia); Salvador Martínez, director del Instituto de Neurociencias de Alicante; Damián García Olmo, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid); y Robert Sackstein, decano de la Facultad de Medicina (Herbert Wertheim College) de la Universidad Internacional de Florida y profesor emérito de la Universidad de Harvard.
El programa del curso ha cedido todo su protagonismo a la COVID-19, ya que “hay fundamento biológico y clínico en el empleo de células madre mesenquimales como terapia celular para esta enfermedad, especialmente en las fases en las que se detecta un proceso inflamatorio agudo, pero también en estadios más precoces, por su efecto 2 inmunomodulador”, explica Moraleda. “Numerosos estudios con más de 3.000 pacientes ponen de relieve el gran poder antiinflamatorio de estas células y ya hay experiencias preliminares, realizadas por grupos chinos, que han demostrado la eficacia de la infusión de células madre mesenquimales obtenidas de sangre de cordón umbilical en pacientes con COVID-19”, añade.
A día de hoy, hay en marcha 29 ensayos clínicos de terapia celular frente a la COVID19 en todo el mundo. China se encuentra a la cabeza, con 9 estudios, seguida de Estados Unidos y España, con 6 estudios en cada país. Los promotores de los ensayos españoles son el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid), el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús (Madrid), el Hospital Universitario Puerta de Hierro (Madrid), el Banc de Sang i Teixits (Barcelona), la Red Andaluza de Terapias Avanzadas y la empresa biotecnológica Citospin (Valladolid).
Estas investigaciones “utilizan diferentes tipos de células madre mesenquimales y son divergentes en número de pacientes”, apunta el experto. TerCel ha diseñado un estudio que “combina muchas de las investigaciones citadas” y que “aportará información muy relevante sobre la seguridad y eficacia de esta terapia celular”.
Por otro lado, grupos de TerCel liderados por el Hospital Clínico Universitario de Salamanca, la Clínica Universidad de Navarra y el Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid) han publicado recientemente en ‘The Lancet’ una serie de 13 pacientes intubados con COVID-19 y Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo, que han sido tratados con células mesenquimales alogénicas por uso compasivoi: “Ningún paciente tuvo efectos secundarios graves y nueve (el 70%) mostraron mejoría clínica, radiológica y de biomarcadores”, afirma Moraleda. “Siete pacientes (el 55%) pudieron ser extubados y dados de alta de la UCI una semana después de la infusión”, añade.
Estos datos “demuestran la seguridad y el potencial efecto beneficioso de estas células y justifican el desarrollo de los ensayos anteriormente referidos”.
Eficacia y seguridad del defibrotide como terapia contra la COVID-19
Dejando a un lado las células madre mesenquimales, el experto destaca un estudio coordinado por el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria que trata de demostrar la eficacia y seguridad del defibrotide como terapia contra la COVID-19.
Este medicamento es muy seguro y ya está autorizado -incluso en niños de más de un mes de edad- para tratar una grave obstrucción de las venas sinusoidales hepáticas que, en ocasiones, sufren los trasplantados de médula ósea.
El defibrotide “es una mezcla de oligonucleótidos que tiene gran actividad antiinflamatoria, antitrombótica,
profibrinolítica y, sobre todo, protectora de las células endoteliales, que juegan un papel crítico en la COVID-19”, explica.
En el ensayo participan siete hospitales españoles y se pretende reclutar a 150 pacientes. La investigación “ha generado gran interés en el extranjero, propiciándose la creación de un grupo de trabajo internacional
en el que participan investigadores de Harvard, Los Ángeles, Milán, Londres, Dublín y Tel Aviv, entre otros”.