No son simples moteros de carretera

Los ángeles del infierno no son simples moteros de fin de semana, sino que son miembros que viven por y para su club, dispuestos a dar la vida por los suyos.

Están organizados en más de 250 capítulos distribuídos por toda Europa. Un grupo al que le persigue la mala fama desde su fundación en la Costa Oeste de los Estados Unidos hace ya seis décadas

Sólo atienden a sus propias leyes, tal y como ejemplifica el presidente del capítulo madre en España, Álex Constante, afirmando que son «un mundo dentro del jodido mundo».

Los inicios de los Ángeles del Infierno en España se remontan a un pequeño grupo de moteros, sin miedo a nada, empujados por la moda de las tribus urbanas de los años 80.

Cinco o seis mensajeros de Barcelona se juntaron para crear un motoclub al estilo americano en 1982. Se hacían llamar Centuriones y se dieron a conocer poco a poco en toda España reclutando adeptos y protagonizando enfrentamientos en bares. En 1996, el grupo se disolvió tras el arresto por la Audiencia de Barcelona de 34 de los miembros del capítulo ubicado en la ciudad.

Por aquel entonces los moteros ya fueron acusados de tráfico de drogas, armas y asociación ilícita. Cuando los miembros de la polémica bandada de moteros salieron de prisión tras una condena de cuatro años, Centuriones desapareció y varios de ellos pasaron a convertirse en Ángeles del Infierno, motivados por la historia americana.

Así llegaron a España, con la experiencia ganada en su primera formación, y ubicando su sede en el número 21 de la calle Fluvia de Barcelona en 1996.

Al igual que ocurrió con Centuriones, el grupo de moteros arropados con un nuevo y llamativo nombre se extendió al resto de ciudades españolas y comenzaron a relacionarse con las organizaciones internacionales. Se encontraban en concentraciones de motos para irse abriendo en el mundo.

Los miembros de los Ángeles del Infierno en España, que al principio se contaban con los dedos de una mano, se han multiplicado de una manera extrtaordinaria con su lema libertad, rebeldía y rock and roll, y cuentan actualmente con formaciones de capítulos en Madrid, Valencia, Costa Blanca, Murcia, Costa del Sol, además del capítulo Nomads y el Prospect de Canarias.

La banda de moteros tuvo el primer episodio con la policía, desde que se apodaron Ángeles del Infierno, el 18 de diciembre de 2007, cuando 10 miembros de la organización fueron detenidos en Barcelona acusados de los mismos delitos por los que la banda Centuriones se desintegró.