En España hay al menos cinco especies de escorpiones. Algunas están presentes en zonas concretas. A veces, se pueden confundir con los que no son peligrosos, los seudoescorpiones domésticos que solo tienen pinzas y no cola.
Nuestro país tiene una amplia gama de escorpiones: el escorpión amarillo, el negro, el Euscorpius carpathuis, el Centruroides nigrescens y los escorpiones del norte de África.
El escorpión amarillo es el famoso alacrán, que vive en lugares en donde abundan las rocas y el calor. Según un estudio de Hospital Clínic de Barcelona, ésta sería la especie más peligrosa. Su nomenclatura es debido a que su cola es amarilla, y lo normal es que midan entre 4 y 6 centímetros, aunque en la edad adulta, a veces, puede llega a los 10, como apuntan en el ‘Manual de toxicología básica’ Emilio Mencías Rodríguez y Luis Manuel Mayero Franco.
Sin embargo, para el Instituto Nacional de Toxocología, el más peligroso es escorpión del norte de África y que llegan a España a través del Estrecho de Gilbrartar en barcos.
Otro escorpión que habita en nuestro país es el escorpión negro o de cola amarilla. Posee un tamaño menor y tiene preferencia por las zonas de frondosa vegetación. Las cualidades que le caracterizan es que su color es más vivo que el del alacrán: tiene un color de marrón oscuro o pardo.
El Euscorpuis carpathicus aparece durante las noches cuyos en días hay tormentas o cuando el calor se combina con el viento. No le gusta los lugares demasiados fríos, ni oscuros y prefiere los terrenos secos y con piedras, por ello es autóctono de las Islas Baleares, afirma desde el Instituto Nacional de Toxicología.
Las Islas Canarias también tienen su propia especie de escorpión, el Centruroides nigrescens, que vino desde América de forma accidental a la islas, y en concreto a Tenerife. De origen mexicano, llegaron a la isla a través del comercio marítimo.
Para evitar problemas con los escorpiones es importante no “ manipular piedras” recomienda la doctora Salomé Ballesteros, que también advierte que se pueden introducir en la ropa. También es importante que si se encuentra un escorpión hay que dejarlo tranquilo para no provocar que el animal despliegue una autodefensa que es el ataque al humano.
Los efectos de la picadura
Según Mencías y Mayero, la picadura de un escorpión supone inflamación,edema regional de la zona afectada y por supuesto bastante dolor. Estos síntomas suelen remitir 48 horas después. A veces, también se puede sufrir calambres musculares y temblores acompañadas de sudoración, fiebre, vómitos y náuseas.
A pesar de que la picadura puede requerir hospitalización, no proporciona la cantidad de veneno necesario como para causar la muerte.
Los métodos para combatir el pinchazo del escorpión son, inmovilizar al afectado, desinfectar la herida, aplicar compresas frías o bolsas de hielo y comprimir la zona antes de que pase media hora, porque si no el remedio no servirá para nada.
Lo que no hay que hacer nunca es una incisión en la zona, porque conlleva el riesgo de que la infección empeore.
Finalmente, desde el Instituto Nacional de Toxicología recuerdan que hay que tener especial cuidado en cuando se viaje, porque los escorpiones exóticos pueden introducirse en la maleta sin que uno se dé cuenta.