Muchas veces los espectadores no toman conciencia de cómo se han utilizado a los animales en el transcurso de un rodaje. Tras la publicación de un libro por parte de Pat Derby, un entrenador de animales de los años sesenta, donde contaba episodios de crueldad que se cometían contra ellos mientras les utilizaban en el cine y la televisión, las autoridades comenzaron a tomar medidas para intentar protegerlos.
Gracias a sus denuncias y a las de otros activistas, en Estados Unidos existen varias asociaciones, la más famosa es la ‘American Humane Association’, que vigilan las filmaciones y sus miembros tienen derecho a intervenir en los guiones e inspeccionar los lugares de rodaje siempre que algún animal sea requerido por la producción del filme.
La suerte de algunas estrellas ha resultado fatal. Entre los casos más sonados caben citar:
Para filmar el cerdito ‘Babe’ se utilizaron 48 cochinillos que además fueron sacrificados conforme iban engordando porque ya no cumplían las medidas que exigía su papel.
Otro caso célebre es el de ‘Leo’, el quinto león de la Metro Goldwyn Mayer, cuya imagen ha sido utilizada ininterrumpidamente desde 1957. Cuando se hizo viejo, terminó en un hospicio para animales.
El famoso delfín de la serie televisiva ‘Flipper’ era en realidad una hembra de nombre Suzy. El mamífero murió de agotamiento en los brazos de su entrenador, Richard O’Barry, quien desde ese día se dedicó a defender la causa de estos animales. El ex domador de ‘Flipper’ reveló que la única manera de trabajar con un delfín es hacerle pasar hambre: de ese modo se vuelve dócil y cumple las órdenes que se le piden, a cambio de un bocado. Pero un día, Flipper decidió no comer más y simplemente se dejó morir de hambre.
La orca de ‘Liberad a Willy’, ‘Keiko’, volvió a su hábitat primigenio pero según los expertos es casi imposible que logre readaptarse a la vida natural.
‘Chatrán’, el gato de la película japonesa ‘Las aventuras de Chatrán’, es en realidad el resultado de haber empleado 65 gatos distintos que además fueron muriendo en el trancurso del rodaje.
Otro triste caso es el de ‘Akili’, la elefanta muerta recientemente, sin explicación aparente durante la filmación de un telefilm. ‘Akili’ tuvo que subir sobre una rampa, algo que había practicado varias veces con su instructor. Pero una vez que subió, no supo cómo bajar, le entró pánico y murió de un ataque.