Lo bueno y lo menos bueno del ‘relaxing cup café con leche’ para la salud

Algunos estudios afirman que las personas que toman café y relizan actividad diaria tienen menos riesgo de padecer Alzheimer. Otro que tomar más de cuatro cafés al día aumenta el riesgo de muerte. La literatura científica también recoge que puede combatir las depresiones, el cáncer de útero, los cálculso renales, las caries (si se toma sin zúcar)...

Lo bueno y lo menos bueno del 'relaxing cup café con leche' para la salud

Sin duda la bebida de la semana ha sido el ya famoso café con leche. No quiero en estas líneas sumarme a la gracia popular, que sin embargo hay que reconocer que es grande e ingeniosa, y que deportivamente, nunca mejor dicho,  está soportando Doña Ana Botella. Ni mucho menos. Creo modestamente que a pesar de todo lo que se diga, nuestros representantes lo hicieron bien, yo me atrevería a decir que muy bien, durante la defensa en Buenos Aires de la candidatura de Madrid y, en algunos casos, al no dominar del todo el idioma de Shakespeare, además con mucho mérito, aunque es evidente que deberían mejorarlo para próximas ocasiones. Pero este no es el debate de nuestro artículo de hoy. Lo que si queremos es aprovechar esta ya frase celebre, para explicarles resumidamente a ustedes, desde esta página de salud de Teinteresa, alguno de los efectos que hoy se atribuyen al café en la salud.

El cafeto es el arbusto de cuyas semillas se obtiene el café, una vez que éstas se tuestan y muelen. El grano de café contiene más de 1250 componentes químicos diferentes. Entre estos componentes destacan agua, materias grasas, proteínas, además de ácidos orgánicos. Sin embargo, muchos de estos componentes se pierden durante la elaboración del café.

Pero el café también contiene minerales y proteínas. Entre los minerales más importantes que tiene el café se encuentra el potasio. Este mineral es muy importante en la contracción de nuestros músculos, incluido entre ellos el propio corazón. También el café contiene vitamina E, que tiene un importante papel antioxidante.

Siempre ha existido un gran debate sobre si el café es bueno o malo para nuestra salud. Existen estudios que dicen que el café puede ayudarnos en la protección de nuestro organismo sobre algunas enfermedades. Por ejemplo, en un estudio realizado en Canadá, y otro similar realizado en Portugal, se observó que las personas que tomaban café y realizaban actividad diaria, tenían menos riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.

Pero ahí no queda todo. Si revisamos la literatura científica, encontraremos trabajos publicados que sugieren que la ingesta de aproximadamente 3 tazas de café diarias puede tener efectos antidepresivos o incluso reducir el  riesgo de desarrollar cáncer de útero. También entre sus efectos beneficiosos, el café parece que ayuda a prevenir la formación de cálculos renales y biliares. Probablemente esta propiedad beneficiosa se deba al efecto diurético del café. Otra interesante propiedad que se ha atribuido al café es que previene las caries, siempre que se tome sin azúcar, ya que evita el crecimiento de bacterias en la boca.

¿Cuántos cafés se pueden tomar al día?

Sin embargo, parece que la duda en cuanto a los efectos beneficiosos o perjudiciales del café sobre nuestra salud puede despejarse mediante el número de tazas de café que tomamos al día. Un estudio realizado por la Arnold School of Public Health de la Universidad de Carolina del Sur, en los Estados Unidos de América sostiene que tomar más de cuatro cafés al día, lo que supondrían 28 cafés a la semana, aumenta el riesgo de muerte en un 21%. Incluso, ese estudio dice que en las personas menores de 55 años tomar cuatro tazas de café al día incrementó el riesgo hasta un porcentaje incluso mayor al 50%.

Es difícil entender científicamente que un aumento tan pequeño en el consumo de café pueda hacernos aparentemente pasar de efectos beneficiosos a perjudiciales de esta aromática bebida. Y la clave parece que reside  realmente en la cantidad de cafeína consumida.

La cafeína es un alcaloide producido por hojas, semillas y frutos no solamente del cafeto (sorprendentemente las semillas de cafeto solo contienen un contenido total de 2% de cafeína) sino que se ha identificado cafeína en más de 50 plantas diferentes. Entre ellas podemos nombrar al té, el cacao o la yerba mate (muy consumida en países como Argentina, Uruguay o Chile). Incluso se piensa que en muchas de estas plantas, la cafeína actúa de pesticida natural ya que la cafeína paraliza y mata ciertos insectos que se alimentan de estas plantas.

La cafeína es estimulante y ejerce diferentes efectos sobre nuestros órganos. Por ejemplo, la cafeína estimula el corazón. Aquí, una vez más, es importante la concentración de cafeína porque concentraciones elevadas de este alcaloide pueden producir taquicardia y palpitaciones. En dosis elevadas puede también provocar dolor de estómago o trastornos del sueño.

Pero la cafeína también tiene efectos beneficiosos. La cafeína estimula el sistema nervioso central. La cafeína aumenta la diuresis, retrasa la sensación de cansancio, aumenta la actividad mental y puede favorecer reducir el dolor de cabeza cuando este se produce. La cafeína también se utiliza en la farmacología para producir fármacos que en su composición contienen cafeína. Muchos de estos fármacos son antihistamínicos o están destinados a reducir dolor. También en algunos refrescos, como bebidas de cola, se añade cafeína.

La bebida más consumida del mundo

El café es probablemente la bebida aromática más consumida del mundo. Por término medio, a nivel mundial una persona consume 1,3 kilogramos de café al año. Muy lejos a esas cifras en cuanto a consumo nos encontramos los españoles. Los españoles somos grandes consumidores de café y en las encuestas publicadas, casi el  63 por ciento de los españoles mayores de 15 años (unos 22 millones de personas) declara tomar al menos un café diario.

Sin embargo en el ranking mundial de consumo de café no pasamos del puesto 19 (4,5 kilos de café por persona al año). Los mayores consumidores de café parecen ser los filandeses (12 kilos de café/año), seguidos por noruegos y suecos. Sorprenden todos estos datos porque entre los países con mayor consumo de café no se encuentran los productores. De los países productores, Brasil es probablemente el país con un consumo mayor (aproximadamente 5,6 kilos al año por persona). Sin embargo, México, uno de los principales productores de café del mundo, tiene un consumo bajo y cercano al consumo medio mundial (1,2 kilogramos por persona al año).

El café con leche ¿nació en Viena?

Dice la historia, en este caso más cercana a la leyenda, que cuando las tropas del Gran Visir turco Kara Mustapha fueron expulsadas de Viena (1698) dejaron abandonado un cargamento de sacos de café. Allí había una persona de origen polaco que se hacía llamar Kolschitsky y  que había luchado en la batalla junto a su rey Juan III Sobiesk. Kolschitsky consiguió que su rey le cediera los sacos de café y abrió una posada en la preciosa capital austriaca y empezó a vender el café en forma de infusión. Kolschitsky no había contado con el problema del exagerado amargor de la infusión, lo que causó la queja de sus clientes. Kolschitsky le añadió leche.