Hitchcock a parte de ser un genio, era también un hombre bastante misógino. Su obsesión eran las rubias. Pero una de sus rubias fetiche lo pasó bastante mal en el rodaje de ‘Los Pájaros‘. Tippi Hedren, la madre de Melanie Griffith, se convirtió en la última gran musa del genio, pero su relación fue más dura de lo previsto.
‘Los pájaros‘ se convirtió en la primera película de la actriz. Pero lo que ella no sabía era el infierno que iba a suponer el rodaje del film. Hitchcock conoció a Hedren debido a un anuncio en televisión. De inmediato quiso que ella fuera la interprete de la película. Él lo tenía todo planeado, cada plano, cada escena con su peculiar minuciosidad, así que no suponía gran riesgo para el debut de una inexperta, pero bella y rubia actriz.
Después de días de rodaje se dio cuenta de que la aventura en Hollywood iba a ser más duro de lo que ella había imaginado. En una entrevista, Hitchcock dijo lo siguiente: “El problema de hoy en día es que no torturamos lo suficiente a las mujeres”. Con esto encerraron a Hedren en una habitación comentándole que se usarían pájaros mecánicos para el rodaje. Momentos antes de empezar le dijeron que no, porque no quedaba bien y así se vio contra la pared atacada por pájaros reales que le arrojaban. Tres días de infernal rodaje, con distintas ubicaciones de cámara, algo de maquillaje, pero sufriendo heridas reales.
Tras este rodaje, Hitchcock la planteó tener relaciones sexuales. Ella se negó y Hitchcock la empezó a menospreciar. Así empezó el rodaje de ‘Marnie, la ladrona‘. Hitchcock la daba órdenes indirectamente para no tener que tratar con ella. Después del rodaje, el director la escribió una carta en donde la decía que iba a acabar con su carrera. Y cada vez que un director quería contar con ella, Hitchcock se ponía por medio diciendo que estaba ocupada, evitando así que la actriz no tuviera un futuro más prometedor en Hollywood.