Sábado 21/10/2017.

Salud

¿Qué es el ‘chemsex’, la peligrosa moda que Madrid ha declarado problema para la salud pública?

  • Hasta 72 horas de sexo y drogas sin parar, ni siquiera para comer o para dormir

El Chemsex (Chemical Sex o Sexo Químico) es una práctica sexual de alto riesgo que se ha puesto de moda en Reino Unido y España, alertando al colegio de médicos y al Ayuntamiento de Madrid, que ya ha incluido a los adictos a esta práctica en el Plan de Adicciones 2017-2020, al que se destinarán 117 millones de euros. Eso sí, en España el término ‘chemsex’ no se usa tanto como ‘sesión’, que hace referencia al mismo fenómeno.

El chemsex o sesión consiste en consumir diferentes drogas para mantener relaciones sexuales durante horas, o incluso días. “Hasta 72 horas de sexo y drogas sin parar, ni siquiera para comer o para dormir”, comentan en los grupos donde se organizan las quedadas, generalmente a través de la app de encuentros homosexuales Grindr. 

Tal y como se recoge en el informe ‘Aproximación al Chemsex en España 2016’, los individuos que practican chemsex suelen contactar entre sí mediante recursos digitales como App móviles con geolocalización y otros recursos online. La adaptación del fenómeno a España conlleva una nomenclatura específica que incluye emojis en las aplicaciones móviles (iconos que representan fetiche, práctica sexual o el consumo de una determinada sustancia).

Un estudio de BCN Checkpoint destaca el consumo de nueve sustancias en estas orgías: poppers, marihuana, cocaína, éxtasis, GHB, anfetaminas, metanfetamina, ketamina y mefedrona. "Todo empieza como una broma, con un 'voy a probar', pero puede enganchar", asegura el director de BCN CheckPoint, Ferran Pujol.

Estas drogas, especialmente la mefedrona, el GHB y la metanfetamina, producen desinhibición y aumento del placer, por lo que se combinan a menudo para facilitar sexo con múltiples personas, durante prolongadísimas sesiones.

“Juntar sexo y drogas no es nuevo. Sí lo es, sin embargo, hacerlo de forma compulsiva durante dos o tres días seguidos, con un consumo de estupefacientes en altas dosis y con una alta frecuencia, y mediando sexo duro, pasional, sin preservativo y con varias parejas”, explica Fernando Caudevila, portavoz de Energy Control, en el libro de Lucía Etxebarria ‘Más peligroso es no amar: Poliamor y otras muchas formas de relación sexual y amorosa en el siglo XXI’.

Aunque la vía de administración de la mefedrona y/o cristal metanfetamina tiende a ser esnifada y/o fumada, una minoría de los usuarios del chemsex, que parece ir en aumento, prefiere elegir la inyección como vía de administración, una práctica conocida como  “slam” o “slamming”. Eso supone un elevado riesgo para la transmisión del VIH y la Hepatitis C, además de un mayor deterioro para la salud y un mayor nivel de adicción.


Chemsex, la película

‘Chemsex’ (2015) es un controvertido documental que se sumerge sin concesiones en esta peligrosa práctica con largas sesiones de sexo grupal bajo los efectos de todo tipo de drogas. El exceso de estupefacientes y la proliferación de VIH en Europa se analizan en profundidad en este trabajo audiovisual, centrado en el chemsex que a día de hoy prolifera entre la comunidad gay de Londres.



Seguir a teinteresa en...

KIT BUENOS DÍAS (El mejor resumen de prensa en tu mail)

Recibir noticias

Kit Buenos Días

Noviembre 2017
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30