| Dinero EFE Empresas

La Información

Dinero

Pésames por ser español

  • Ya son muchos años de mentiras. Ya es hora de decir las cosas como son y de no mentir o decir medias verdades, también al buscar culpables (especuladores, Merkel, BCE, todos, vendedores a crédito, fondos norteamericanos,…).
  • Nadie sensato se fía de España hoy.
    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario

La semana pasada fui invitado a dar una conferencia sobre valoración de empresas a los CFAs (Chartered Financial Analysts) de Bruselas.

Al llegar el turno de preguntas y durante la cena que siguió a la conferencia recibí el sentido pésame de muchos de los asistentes porque soy español. Entre los asistentes había analistas de inversiones, gestores de fondos, gestores de patrimonios, consejeros de banca privada, auditores, funcionarios de la Comisión Europea, asesores de fusiones y adquisiciones, funcionarios de bancos centrales,…

Los distintos pésames tenían distintos matices pero coincidían en su extrañeza de que España esté en esta situación cuando tiene buenos profesionales, buenos directivos, buenas empresas, buenas escuelas de negocios, buenos inspectores en el Banco de España,…

Algunos de los gestores me comentaban que ellos sí estarían dispuestos a invertir algo en deuda o acciones españolas pero sus jefes se lo habían prohibido terminantemente. Reconocían que era lógica la postura de sus jefes dado que de España todavía no saben la deuda que tiene garantizada el Estado ni la cantidad de dinero que hará falta para que no se hundan las entidades financieras de reciente creación. Tampoco saben si ya pueden creerse los balances y las cuentas de resultados que presentan las empresas financieras españolas. Y están muy extrañados de que, tras el hundimiento de tantas entidades financieras, no haya noticias de juicios penales y civiles ni contra sus antiguos consejeros y directivos, ni contra los reguladores que debieron cortar sus excesos y fechorías, ni contra sus auditores.

También estaban extrañados de la gran rebaja en las posibles multas a sociedades auditoras. En efecto, la ley 12/2010 de 30 de junio disminuyó las multas a imponer a las sociedades auditoras por la comisión de infracciones. Hasta entonces, por la ley 44/2002, para las infracciones muy graves estaba prevista una “multa por un importe entre el 10,1% y el 20% de los honorarios facturados por la actividad de auditoría de cuentas en el último ejercicio cerrado con anterioridad a la imposición de la sanción, sin que la sanción resultante pueda ser inferior a la menor de las siguientes cantidades: €300.000 ó 6 veces la cantidad facturada por el trabajo con el que se haya cometido la infracción”. La ley 12/2010 dice: “Multa por un importe entre el 3% y el 6% por ciento de los honorarios facturados por actividad de auditoría de cuentas en el último ejercicio cerrado con anterioridad a la imposición de la sanción, sin que la sanción resultante pueda ser inferior a €24.000 euros”.

También estaban muy extrañados (alguno preguntaba: ¿las leyes las hacen sólo los políticos sin preguntar a alguien que entienda del objeto de las leyes?) de la sorprendente prohibición de las ventas a crédito en la bolsa española.

Finalmente, me preguntaban si yo veía salida a la situación actual de España.

Yo les contestaba lo de siempre: con verdad, responsabilidad y sentido común las cosas empezarían a mejorar rápidamente.

Si no se dice la verdad, ¿quién puede tener confianza en España? Con la verdad sobre la deuda y el agujero del sistema financiero, todos entenderíamos mejor la necesidad de recorte en el gasto público. Exigiendo responsabilidades penales y económicas a los que –por acción u omisión, y a pesar de cobrar- nos han metido en esta situación, y utilizando el sentido común para eliminar a todos los asesores, consejeros, consultores, organismos y subvenciones inútiles o prescindibles que gravan al Estado (más bien, a los ciudadanos que pagan al Estado más de lo que ingresan de él), todos estaríamos más de acuerdo en que nos suban los impuestos. Pagar más impuestos para financiar derroches no cabe en el sentido común y no es justo ni responsable.

Muchos esperábamos que el nuevo gobierno nos diría la verdad sobre lo que seguimos con ganas de conocer: la deuda del Estado y organismos colindantes (autonomías, ayuntamientos…), el dinero necesario para que cada entidad financiera no se hunda, qué entidades financieras desaparecerán, cómo se financian los partidos políticos,...

También esperábamos que hubiera algo de responsabilidad en la sustitución inmediata de directivos y consejeros de entidades quebradas, en la exigencia de responsabilidades para todos ellos y para los directivos del organismo supervisor,…

La crisis en España se debe fundamentalmente a decisiones tomadas por algunos españoles: no preparar el parón “normal” en construcción tras aumentar stock de viviendas varios años, el stock de aeropuertos, el stock de esculturas carísimas, el stock de políticos, asesores y amigos prescindibles para el bien común; oficinas comerciales-“culturales” de autonomías en el extranjero; subvenciones a amigos “culturales” concesión de créditos de modo insensato y fraudulento (valoraciones falsas, comisiones en metálico o en especie por informar favorablemente…); nula actuación del Banco de España y del Gobierno hacia las entidades financieras; salió de la caja más de lo que entró durante años, con el consiguiente endeudamiento exterior; muchas mentiras, representantes incompetentes y pérdida de prestigio internacional… y carencia total de información veraz.

Nadie sensato se fía ahora de España (no compra ni un papel que ponga España). Ya son muchos años de mentiras. Ya es hora de decir las cosas como son y de no mentir o decir medias verdades, también al buscar culpables (especuladores, Merkel, BCE, todos, vendedores a crédito, fondos norteamericanos,…).

Muchos españoles estamos ya cansados de recibir pésames en los últimos meses. Antes de las últimas elecciones generales en lugar del pésame nos transmitían esperanza: “¡ánimo, que esto se arregla con las próximas elecciones!”. Pero soy optimista: espero dejar de recibir pésames antes de fin de año. Soy optimista porque decir la verdad, actuar con responsabilidad, exigir responsabilidades y decidir con sentido común es muy fácil para el Gobierno que tenemos… y espero que lo haga

Kit Buenos Días

Pésames por ser español Recibe toda la actualidad a primera hora

Enviar
    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario

Síguenos en...

Facebook Twitter Youtube Tuenti
Mapa autonómico de España