Lunes 05/06/2017.

| Economikon

Economikon

Así ha precarizado Pornhub (MindGeek) la industria del porno

Vivimos la Tercera Revolución Industrial. Las nuevas tecnologías provocan una precarización sin precedentes de empleos que hace diez o veinte años estaban bien pagados. Google y Facebook canibalizan los ingresos por publicidad que antes se llevaban los medios de comunicación, que languidecen en medio del ‘gratis total’. Spotify malpaga a los artistas cuyas canciones emite por streaming. Los taxistas se pegan, literalmente, con los conductores de Uber, una empresa digital que, con tan sólo 7.000 empleados y una aplicación innovadora, ha puesto en jaque la forma de ganarse la vida de millones de conductores en todo el mundo.

La industria del ‘porno’ también padece esa ‘destrucción creativa’. Lo que antes era dinero para actores y productoras, ahora son dólares en publicidad que se llevan multinacionales como MindGeek, la empresa canadiense con sede en Luxemburgo dueña las páginas web más populares de pornografía gratis, como Pornhub o YouPorn.

Los actores, viendo su negocio sucumbir, han de aliarse con esta empresa, o patalear.


“Hola, soy Chanel Preston, y me encanta hacer películas ‘guarras’, pero no podré hacerlo siempre, a menos que empieces a pagar por tu porno”, decía la actriz en uno de los vídeos de la campaña de concienciación #PagaPorTuPorno (#PayForYourPorn o #PFYP).

Una decadencia exprés

Todo comenzó hace no tanto. A principios de este siglo, el ecosistema del porno en internet estaba formado por fotos y tráileres de unos pocos segundos que instaban a pagar por la película completa o a suscribirse a un sitio en particular.

En 2005 nació Youtube y lo cambió todo. Surgieron multitud de “tubos” de contenido X. Eran, en su mayor parte, vídeos pirateados o subidos directamente por actores amateurs.

Los usuarios empezaron a tener a su disposición millones de horas de alto voltaje. Lo único que tenían que pagar, para solaz de las compañías telefónicas, era una buena conexión de banda ancha. Se dispararon los ingresos de los operadores, mientras caían los de las productoras y sus actores.

En esto llegó la peor recesión económica desde la Gran Depresión. El sector se hundió.

MindGeek (antes Mansef y Manwin) supo aprovecharse de la oportunidad. Consiguió un crédito millonario para crecer, y empezó a adquirir productoras.

Con el tiempo, se ha convertido en un cuasi-monopolio, con ocho de los diez mayores sitios de adultos de internet (todos salvo xHamster y Xvideos), varias productoras, y miles de millones de vídeos servidos cada mes. Se jactan de retransmitir 75 GB de información cada segundo.

“Han construido un imperio robando contenido”, asegura a Teinteresa.es  el ex actor y ahora bloguero de la industria Mike South. “Los únicos que hacen dinero ya son estos sitios de formato Youtube, con contenido de otros”.

La empresa, en conversación con este diario, niega rotundamente que vivan del pirateo de películas. “Gastamos dos millones cada año en una tecnología, Vobile, que se dedica, precisamente, a evitar que se suba contenido no autorizado en nuestras páginas web”, asegura a Teinteresa.es Catherine Dunn, la vicepresidenta de comunicaciones globales de Mindgeek. “Usa una tecnología de ‘huellas dactilares’ tecnológicas patentada para monitorizar los grandes volúmenes de contenido que gestionamos en busca de material pirateado”.

Del tráiler a la película completa

Kelli Roberts lleva trabajando en la industria desde 1996. Ha escrito guiones y producido películas, y ahora asesora sobre cómo lanzar páginas web porno. “Antes era mucho más fácil hacer dinero. En 2010 se produjo el gran cambio: antes una película vendía 5.000 o 10.000 copias, hoy llegan a 1.200 con mucha suerte”, explica a este diario. “El tráfico no ha caído, simplemente los consumidores ya no quieren pagar por algo que pueden conseguir en Pornhub gratis”.

El funcionamiento es el siguiente: Cuando una nueva estrella del porno lanza una película, se publica en el sitio web que la acompaña “un tráiler de dos minutos y diez o 20 fotos, másque suficiente para saber si se quiere comprar la película”, explica Roberts. “MindGeek, mientras, ofrece cinco, 10 o 20 minutos del film. Maldita sea, ¡si hasta hay veces que suben la película completa!”.

La compañía asegura que pagan licencias a los estudios por los derechos de las películas, y que no quieren dañar a los actores: les permiten mostrar ejemplos de sus trabajos para “ganar exposición que, de otro modo, no conseguirían”, dice Dunn.

Mientras, Takedown Piracy, una empresa de persecución del material pirateado de Estados Unidos, envía 25.000 notificaciones anuales por pirateo a los “tubos” de pornografía en Internet, según NBC News.

Asociarse con el ‘enemigo’

Cada año se estrenan 11.000 películas pornográficas, en un mercado que genera, sólo en Estados Unidos, unos 11.000 millones de euros anuales, según datos de 2016 basados en una encuesta de StatisticsBrain.

En el sector se tiene la sensación de que se está produciendo una radical concentración de ese pastel en unas pocas manos; una tendencia hacia el monopolio y la competencia desleal, como ya ocurre en casi todos los sectores dominados por la tecnología: Amazon en la venta de productos; Google en los buscadores de internet; Youtube en los vídeos online; Netflix en las películas y series por Internet…

Algunas de las personas consultadas por este diario para comentar se han negado a hacerlo, alegando, entre otras cosas, la presión a las que le somete MindGeek. “Casi cada estudio y estrella se ha tenido que asociar con MindGeek o trabaja para un estudio que ha comprado la empresa”, asegura Colin Allerton a The Daily Dot.

Así, en medio de la precarización del porno, actores y productoras se han visto obligadas a acostarse con su enemigo.


Seguir a teinteresa en...

KIT BUENOS DÍAS (El mejor resumen de prensa en tu mail)

Recibir noticias

Kit Buenos Días

Octubre 2017
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31