«Esta situación está poniendo en serio riesgo la viabilidad económica de una gran parte de la red de farmacias, que está teniendo numerosas dificultades para realizar sus actividades y financiar la adquisición de medicamentos», ha advertido la organización, para insistir en que este escenario no sólo perjudica al colectivo de farmacéuticos comunitarios, sino «muy especialmente» a la población.
Y es que, tal y como ha recordado, los fármacos son un «bien esencial» para la salud y, por ende, la prestación de servicios farmacéuticos un derecho que los pacientes tienen reconocido por ley y que financian con sus impuestos.
Por ello, SEFAC ha solicitado a las administraciones sanitarias que sean «especialmente sensibles» ante esta situación y «prioricen» una solución «urgente y definitiva» a este problema, con el fin de que se permita a las farmacias llevar a cabo su actividad profesional y asistencial en beneficio de sus pacientes.
Al mismo tiempo, ha manifestado su «absoluto rechazo» a las declaraciones realizadas por el secretario general del departamento de Economía y Conocimiento de la Generalitat de Cataluña, Albert Carreras, quien ha recomendado a los farmacéuticos catalanes que «pongan una vela» para ver si pueden cobrar.
«Pedimos que se dejen de lado las discusiones y los intereses partidistas para trabajar en resolver los problemas reales de los ciudadanos», ha enfatizado, para, finalmente, destacar la profesionalidad y la responsabilidad de los farmacéuticos comunitarios y animarles a que sigan trabajando para aportar valor a los pacientes y al Sistema Nacional de Salud.