| Sucesos

La Información

el suicidio de la joven canadiense amanda todd conmociona al mundo

Sucesos

El vídeo de Amanda Todd es una lección de lo que nunca se debe hacer en internet

  • Los acosadores se aprovechan de personalidades frágiles necesitadas de cariño.
  • Los padres deben estar muy atentos a los cambios de comportamiento de sus hijos.
    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario
Amanda Todd se suicidó la semana pasada tras colgar hace meses este vídeo en Youtube Vídeo Amanda Todd se suicidó la semana pasada tras colgar hace meses este vídeo en Youtube Youtube

El acoso en el mundo virtual es exactamente igual que el que se produce en el mundo real. Así lo aseguran los expertos, y así lo ha demostrado la historia que estos días conmociona a Canadá y al mundo entero: Amanda Todd, una joven que decidió quitarse la vida porque ya no soportaba el acoso al que había sido sometida en la red.

Jokin tenía 14 años cuando, la madrugada de un martes de septiembre de 2004, se suicidó lanzándose al vacío desde lo alto de la muralla de Fuenterrabía. Sufría acoso escolar. Una amiga de la familia de Jokin aseguró que "decidió que la paz eterna era mejor que el infierno cotidiano". No contó a nadie su calvario. Se replegó. Pero casi a diario sufría palizas y humillaciones por parte de compañeros del instituto.

La semana pasada, Amanda, una niña de 15 años canadiense, se suicidó después de colgar en Youtube un vídeo en el que, en silencio, sólo con carteles, contaba su historia. También sufría acoso desde hacía tres años. Un cibernauta, camuflado bajo el parapeto de internet, la chantajeó con unas fotos que ella misma se había hecho de cintura para arriba para él, las difundió a todos sus conocidos y, a partir de ahí, según cuenta ella misma, su vida fue un infierno.

Jokin y Amanda. Los matices son diferentes, pero el sufrimiento de ambos adolescentes les llevó a tomar una misma decisión: la de quitarse la vida. No lo podían soportar más. Y es que el acoso por internet es exactamente igual de real y dañino que el físico. De hecho, a la propia Amanda, a raíz de la difusión de sus fotos, la agredieron físicamente sus compañeros del colegio.

De hecho, Amanda tituló su vídeo con las palabras "lucha, intimidación, suicidio, autolesiones". Javier Urra, psicólogo forense que fue Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, señala para Teinteresa que "igual es el acoso real que el virtual". Y en el caso de los adolescentes, Urra indica que cuando un joven ve "que el mundo se oscurece", es más fácil que pase inmediatamente al acto, más que un adulto. De ahí la decisión de suicidio.

En este mismo sentido se manifiesta el doctor Paulino Castells, psiquiatra infantil autor de, entre otros, el libro "Víctimas y matones" (Ed. CEAC). Señala que los adolescentes-niños "tienen menos recursos que los adultos para hacer frente" a las situaciones, "y se repliegan". Por eso es importante que los padres se ganen la confianza de sus hijos: "Que cuente a los padres lo que le está pasando" es fundamental, añade Urra, que asegura que de esta manera, las brigadas policiales de investigación tecnológica son capaces de ponerse en marcha para buscar al acosador. Porque siempre dejan algún rastro.

Educar en cuidar la intimidad

Javier Urra es tajante cuando habla sobre el caso de Amanda, extrapolable a multitud de situaciones: "Hay que educar en cuidar la intimidad en la red. Una vez que se cuelga algo, esa intimidad queda expuesta".

Amanda lo tuvo bien claro, después de, como ella misma reconoce, haberse dejado hacer una foto de sus "tetas" para un desconocido. Ella cuenta que este extraño, un año después, cuando volvió a contactar con ella para seguir chantajeándola (quería que hiciera un show para él y si no enviaría por correo sus fotos), "sabía mi dirección, cuál era mi colegio, los nombres de mi familia, quiénes eran mis amigos, mis conocidos...". Y una vez que esto ocurre no hay marcha atrás. Amanda cuenta que "nunca pude parar esa foto, está ahí para siempre".

El doctor Castells encuentra en el "ansia desmesurada de los adolescentes muy jóvenes de estar en las redes sociales" el origen de comportamientos como el de Amanda, mostrando partes del cuerpo desnudas o en actitudes sexuales. "Esto es aprovechado por los depredadores, que están al acecho y que seducen a niñas incautas". Y es que los peligros son muchos; también la falta de control de los padres, que se suma quizás a "personalidad frágiles, que ansían cariño, afecto...".

Amanda lo cuenta al principio de su historia. Se introdujo en los chat y en las redes sociales para conocer a gente nueva, y allí estaba su acosador: "Me decía que era preciosa, perfecta... Quería hacerme fotos, y lo hice". Un año después, ese mismo acosador, con la foto de sus pechos como arma de chantaje, volvió a contactar con ella para que continuara mostrándose.

Y los problemas comienzan. Amanda cuenta que cuando se dio cuenta de que su foto "había sido enviada a todo el mundo", tuvo ansiedad, depresión y pánico. Con sólo 13 años, se dio a las drogas y al alcohol, según cuenta en el vídeo. "Lloraba todas las noches, perdí a mis amigos, el respeto de la gente...". Amanda se sintió tan mal que hasta en dos ocasiones trató de suicidarse, antes de la tercera, el pasado 10 de octubre, cuando murió.

"Hay que estar muy atentos a los síntomas del hijo que sufre acoso", señala el doctor Castells, como son, fundamentalmente, los cambios de comportamiento: "Se vuelven huraños, tristones, se muestran preocupados, dejan de llevar amigos a casa, usan itinerarios distintos para ir al colegio, baja su rendimiento escolar y familiar...".

Kit Buenos Días

El vídeo de Amanda Todd es una lección de lo que nunca se debe hacer en internet Recibe toda la actualidad a primera hora

Enviar
    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario

Síguenos en...

Facebook Twitter Youtube Tuenti
Mapa autonómico de España