Te interesa | Política

La Información

Análisis Teinteresa.es

Primará el eslogan, la frase corta y el temor a equivocarse

Dado que la mayor parte de los votantes no tienen más que un conocimiento superficial de los programas políticos, los debates electorales se convierten en momentos privilegiados, únicos, para que los candidatos trasmitan su ideario a esa ciudadanía que, más tarde, acabará por decidir su destino. ¿Qué variables influyen en estos momentos cumbres de cada campaña? Para responder a esta pregunta, Teinteresa.es se ha puesto en contacto con dos expertos en oratoria, estrategia y ciencia política.

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario
  • 20N. Canal Sur Televisión emitirá el 'cara a cara' entre Rubalcaba y Rajoy el próximo 7 de noviembre

Manuel Arias, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Málaga, considera que, en los debates electorales, se debe aspirar a que los moderadores tengan el mayor reconocimiento profesional posible. Sin embargo, asegura que "en España, lamentablemente, carecemos de medios de comunicación prestigiosos en los que la neutralidad del periodista no esté cuestionada".

A la hora de estructurar el debate, Arias señala que, para los espectadores, "cuanto más abierto sea el debate, mejor. Porque cuanto mayor sea la espontaneidad, más oportunidad tendrá el público de conocer a los candidatos. Pero los candidatos y sus asesores quieren minimizar los riesgos y errores que se pueden llegar a cometer, y que pueden llegar a cambiar los resultados. Por ello, los partidos políticos son más partidarios de cerrar temas que a debatir por anticipado".

Otro factor es el lenguaje que emplean los candidatos en estas batallas dialécticas, que está estudiado al milímetro. Arias apunta que "es un lenguaje muy accesible, intelectualmente poco sofisticado, que busca el titular; la frase corta con la que apelar a los votantes todavía indecisos, a ese español medio que carece de formación política. Estos parámetros cognitivos son un reflejo fiel de la democracia española".

Por último, ante la pregunta de si un único debate es suficiente, Arias considera que "no hay diferencias significativas entre uno o más debates. Un segundo debate únicamente aporta la oportunidad de rectificar. No creo que sean necesarios más de uno".

Por su parte, Lleïr Daban, consultor político y profesor de oratoria y retórica en la Universidad de Girona, coincide con Arias en que el papel del moderador en estos debates televisivos de las campañas es muy importante. "Es necesario que el moderador en cuestión tenga una reputación contrastada a sus espaladas, que no sea partidista para que en torno a su figura se ponga de acuerdo los jefes de campaña de los candidatos. Por lo tanto, se trata de alguien difícil de encontrar", apunta Daban.

A la hora de analizar el contenido de los debates y su manera de estructurarlo, el profesor Daban apunta las diferencias que hay entre España y la democracia norteamericana. "En EE.UU. están acostumbrados a estos debates y el formato suele ser de preguntas formuladas espontáneamente por parte de los oyentes, un poco como en `Tengo una pregunta para usted´. A la hora de estructurar los temas, creo que hay que combinar las cuestiones que ya se cierran de antemano con un margen de espontaneidad para que surjan preguntas concretas".

Para ejemplificar la importancia de los debates electorales, Daban trae a colación el que mantuvieron Solbes y Pizarro. "Cuando el ministro Solbes estaba en entredicho y Pizarro se había convertido casi en el número dos del PP, fue claro quien ganó, y eso marcó una diferencia en la carrera de estos dos políticos. Recuerdo también los debates entre Aznar y González. La gran elocuencia e improvisación del líder socialista tuvo en frete a su justo opuesto, es decir; a la poca oratoria pero intensa preparación con la que Aznar afrontaba aquellos debates".

Parece, pues, que los debates sí son importantes. "Desde luego que lo son", recalca Daban. "La gente no lee y desconoce las políticas de los partidos. Los debates electorales obligan a que se expresen las ideas, aunque se prime la intuición y el eslógan sobre el discurso complejo".

Por último, ante la pregunta de si un debate es suficiente o de si, por el contrario, sería bueno que se celebrasen más por campaña, Daban señala que "son estrategias de los jefes de campaña. Habitualmente, si quieren más de uno es para cubrir la eventualidad de haber perdido el primero. Aunque lo más habitual es que haya uno lo suficientemente largo como para tratar distintos temas".

Kit Buenos Días

Primará el eslogan, la frase corta y el temor a equivocarse Recibe toda la actualidad a primera hora

Enviar
    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario

Síguenos en...

Facebook Twitter Youtube Tuenti
Mapa autonómico de España