Jueves 24/08/2017.

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9 cosas que tienes que hacer para que tu Windows 10 funcione a la perfección

Con el paso del tiempo y según se le va dando más uso, el ordenador está más saturado, tanto de programas como de archivos guardados, además de que el propio hardware también se va resintiendo por estar en funcionamiento. Todo esto puede ser una combinación brutal para que, aunque tu no te des cuenta desde el primer momento, el rendimiento del ordenador vaya cayendo poco a poco.

Presente en más de 500 millones de dispositivos, el sistema operativo se sitúa como uno de los más utilizados en la actualidad. Casi en cualquier casa hay un aparato con este software, y dado que la obsolescencia programada está a la orden del día, es importante que se sea consciente de cómo mantener el ordenador lo mejor posible.

Si tienes Windows 10 en tu PC y quieres mejorar su rendimiento (y, por tanto, la experiencia de uso), echa un visto a estos consejos facilitados por la propia compañía para que el sistema funcione como el primer día.



Actualiza Windows y los drivers

Los 'drivers' o controladores de dispositivo son programas que deben estar actualizados para que el rendimiento del equipo sea mayor y cuente con más estabilidad, ya que hacen que la compatibilidad entre el hardware y el sistema operativo sea la idónea. Si hay algún tipo de error de seguridad o de programación, los 'drivers' actualizados solventan en muchos casos los fallos.

No te olvides tampoco de ir a Windows Update y verificar que tu sistema operativo está actualizado; si no lo está, tan solo debes seguir los pasos del instalador para tener la última versión, que siempre es una versión mejorada, con nuevas funciones y con menos vulnerabilidades.



Reinicia el ordenador a menudo

Cuando terminas de utilizar un programa y lo cierras es normal que queden rastros de su uso en la memoria RAM. Si reinicias el PC después de usar aplicaciones pesadas o de usar varios programas a la vez durante un largo periodo de tiempo, el ordenador libera toda la memoria utilizada, de forma que el rendimiento y la velocidad de ejecución de las cosas no disminuye.

Además, tener el ordenador sin reiniciar o apagar durante periodos de tiempo muy amplios perjudica notablemente a sus componentes, por lo que es importante que tengas esto en cuenta.



Instala y abre sólo lo que necesites

Desinstala aplicaciones que no uses, que no necesites o que tengas por duplicado. Alguno pensará, "eso solo ocupa espacio, ¿qué tiene que ver con que mi ordenador vaya más rápido?". De forma directa, poco, pero es cierto que cuanto más espacio en el disco duro tengas ocupado, más trabajo le cuesta a Windows funcionar porque vas más suelto y no tiene que recorrer o mirar en tantos recovecos a la hora de realizar determinadas funciones, como es la carga de inicio del propio PC.

Microsoft también recomienda que solo tengas abiertas aquellas cosas que estés utilizando. No vale de nada tener Google Chrome o Skype abierto si llevas horas sin tocar ninguno de los dos programas.



Controla la memoria RAM

La compañía señala que un aspecto fundamental para que el ordenador esté a pleno rendimiento es controlar el uso de la memoria RAM. Esto se puede hacer abriendo el "Administrador de tareas" y yendo a la pestaña de la RAM. Si el uso es muy elevado, los de Redmond recomiendan ampliar la RAM, algo sencillo en un ordenador de sobremesa (y barato) pero más complicado en un portátil.

Dado que esto no es una opción para mucha gente, Microsoft propone ayudar a complementar la RAM utilizando espacio libre en el disco duro, es decir, aprovecha el archivo de paginación. Para ello, tienes que ir a Sistema avanzado > Ver la configuración avanzada del sistema > Avanzadas > Configuración > Cambiar y hacer que esa cifra duplique o triple la cantidad de RAM que tengas instalada.



Restaura el equipo a un punto anterior

Esta restauración del equipo a un punto anterior es una posibilidad que da Windows para devolver al PC al estado de X días antes, es decir, que tras elegir una fecha disponible, el ordenador volverá a estar como lo estaba en aquel momento, perdiéndose todo lo que se ha llevado a cabo desde entonces (y todo lo guardado, no hay que olvidarlo).

Se puede restaurar Windows buscando la opción en la barra de búsqueda del menú de inicio bajo el mismo nombre o desde el inicio del sistema en modo seguro si es que no se puede acceder con normalidad.



Busca virus

Buena parte de los problemas que se experimentan en el día a día vienen derivados porque el 'malware' se cuela en el ordenador. Es importante mantener el antivirus siempre actualizado, pero en el momento en el que se noten los errores o las bajadas de rendimiento también hay que pedirle al antivirus que haga una búsqueda de software malicioso profunda; se tirará un rato largo haciéndola, pero es necesario.



Que los programas no inicien cuando enciendas el ordenador

Que muchos programas se abran cuando enciendes el ordenador lo que hace es que al dispositivo le cueste más empezar a funcionar, ya que tiene que cargar cosas que no tienes por qué utilizar según te pones delante del dispositivo. Si quieres que tu aparato no se ralentice, desactiva que las aplicaciones se inicien de forma automática.

Para ello, ve al 'Administrador de tareas'. Una vez estás en la ventana, vete a inicio y pulsa sobre las aquellas aplicaciones que tienen más impacto en el ordenador para deshabilitarlas en el botón bajo esta nomenclatura. Así, si quieres abrir Skype porque lo vas a usar, se abrirá en el momento adecuado y no se mantendrá abierto desde el principio.



Utilizar el comprobador de archivos del sistema

El comprobador de archivos de sistema sirve para comprobar si dichos archivos de Windows están en buen estado o por el contrario dan algún tipo de problema. Para acceder a esta herramienta, también conocida como SFC, tienes que pulsar con el botón derecho en el símbolo de inicio de Windows y seleccionar 'Símbolo del sistema' (administrador). En el panel negro escribe el comando sfc /scannow y espera a que se termine el proceso para ver los resultados.



Desactiva efectos visuales y animaciones

Windows tiene animaciones y multitud de efectos visuales activos para cualquier cosa, desde abrir y cerrar ventanas hasta abrir un programa o cambiar de un escritorio a otro. Este tipo de efectos hacen un gasto importante del hardware, por lo que el ordenador puede ir más lento. Microsoft recomienda desactivar este tipo de cosas para mejorar el rendimiento.

Para ello, abre el menú de Windows y escribe 'Ajustar la apariencia y el rendimiento de Windows'. En la ventana que sale, activa la opción 'Ajustar para obtener el mejor rendimiento' para que se desactiven todos los efectos. Dale a 'Aplicar', acepta y ya tendrás todo listo.

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