Domingo 19/11/2017.

Mundo

La falta de redes de saneamiento adecuadas puede costar a algunos países varios puntos del PIB

El Día Mundial del Retrete pone el foco en las 2.300 millones de personas que carecen de un baño seguro

La falta de redes de saneamiento adecuadas representa una amenaza sanitaria para millones de personas en todo el mundo que quedan a merced de enfermedades fácilmente prevenibles, pero también supone un lastre para la mejora económica no sólo de comunidades concretas, sino también de países que llegan a dejarse hasta varios puntos del PIB por no invertir en dichas redes.

Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible se incluye, en su apartado sexto, la necesidad de garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. Según los compromisos firmados, en 2030 deberían estar garantizados unos servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos y haberse puesto fin a la defecación al aire libre.

No en vano, desde que John Snow --considerado el padre de la epidemiología moderna-- descubrió a mediados del siglo XIX la relación entre el agua contaminada y el desarrollo de enfermedades como el cólera, el conocimiento no se ha traducido en la plena eliminación de este tipo de riesgos, especialmente en los países menos desarrollados.

El representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la red de ONU Agua, Carlos Carrión-Crespo, ha advertido a Europa Press de que el desarrollo de enfermedades como la diarrea, la disentería, el cólera, la hepatitis e incluso la polio es "el riesgo principal" al que se enfrentan aquellas comunidades donde no existe un acceso a agua potable y a un saneamiento seguro.

Pero la repercusión de la falta de un retrete o una letrina o de una correcta red de eliminación de residuos no sólo se circunscribe al ámbito de la salud o la supervivencia, sino también al de la economía, en la medida en que acarrea repercusiones sociales que pueden lastrar incluso en varios puntos porcentuales el PIB de un país.

Carrión-Crespo ha subrayado que garantizar el acceso al saneamiento "no es caro y produce muchos dividendos". En este sentido, ha apelado a la "voluntad política" y a ver más allá del chiste cuando se trata de temas "tabú" como el acceso a baños, a pesar de que "para un político no es 'sexy' posar en una foto al lado de una planta de tratamiento de agua y mucho menos de una letrina".

Un informe de la Oxford Economics auspiciado por la ONG Water Aid cifró en 222.900 millones de dólares (189.000 millones de euros al cambio actual) el coste que conlleva para la economía global la falta de redes adecuadas de saneamiento. La cifra ha aumentado en 40.000 millones de dólares en cinco años y representa casi un 1 por ciento del PIB global.

Los costes ponen sobre la mesa las consecuencias --directas o indirectas-- derivadas de que, por ejemplo, 2.300 millones de personas no tengan un baño privado y seguro y de que alrededor de 1.000 millones se vean abocadas a defecar al aire libre, según Water Aid.

El informe analiza dichas repercusiones y concluye que sólo la mortalidad atribuida a la falta de un saneamiento adecuado supone para el mundo pérdidas de 122.800 millones de dólares, mientras que en atención sanitaria se irían otros 56.800 millones.

El Banco Mundial estima que los costes derivados de la falta de un mal saneamiento suponen, en el caso de Camboya, un 7,2 por ciento de su PIB, mientras que en Bangladesh el dato se sitúa en el 6,3 por ciento y, en India, en el 6,4 por ciento. En este último país, el Gobierno se ha propuesto instalar 75 millones de retretes para tratar de revertir cifras como esas.

Carrión-Crespo, especialista en servicios públicos de suministros, ha admitido que es complicado realizar este tipo de estimaciones, pero desde la OIT estiman que la repercusión en el PIB global podría rondar "entre el 2 y el 5 por ciento", en función de los datos que se puedan y quieran incluir. En este sentido, ha reconocido que existen consecuencias "intangibles" como pueden ser las afectaciones en la educación de los niños y las consecuencias que tienen para la búsqueda futura de empleo.

EL FACTOR POBREZA

"El factor más importante en el tema de la higiene es la pobreza", ha subrayado el portavoz de la OIT, que ha alertado igualmente de los riesgos específicos que corren ciertos colectivos vulnerables cuando se trata de situaciones sin agua ni saneamiento adecuados. La diarrea, ha apuntado, "es la enfermedad que más niños mata en el mundo", por encima del VIH, la malaria y el sarampión juntos.

Para las mujeres, la falta de acceso regular a un retrete les deja en muchas ocasiones apartadas y aún más discriminadas. La OIT ha constatado que la productividad económica de Bangladesh se ve afectada por el hecho de que un gran número de mujeres no pueda acudir a sus puestos de trabajo durante la menstruación por no tener un baño al que acudir y tratarse de un tema "muy tabú".

Carlos-Carrión ha destacado también la importancia que los proyectos de desarrollo tienen para la integración de las mujeres y el fomento de la igualdad de género y ha puesto como ejemplo un programa desarrollado por la OIT en Panamá, en la comunidad indígena de Ngäbe-Buglé.

Los trabajos para que grupos "sumamente aislados" mejorasen y administrasen sus propios sistemas de agua y saneamiento terminaron dando como resultado un fortalecimiento del rol de las mujeres, en la medida en que ganaban "un papel más importante" a nivel grupal al "formalizar su trabajo". Las labores vinculadas al agua que hasta entonces se circunscribían al ámbito doméstico pasaron a tener más peso a nivel comunitario.

Otros ejemplos de éxito se pueden encontrar en Vietnam, donde la mejora del bienestar de los trabajadores --con iniciativas como el acceso garantizado a retretes-- aumentó en un 7,6 por ciento la ganancia empresarial, mientras que en plantaciones de té del estado de Assam también se comprobó que la reivindicación sindical de instalar baños repercute en la cuenta de resultados de las compañías.

UN TEMA "MUY SERIO"

La Asamblea General de la ONU proclamó en 2013 el 19 de noviembre como el Día Mundial del Retrete, al hacer propia una iniciativa que partió en su día de una ONG y con la que se quiere recordar en todo el mundo que aún es necesario seguir trabajando para garantizar que servicios cotidianos para el mundo occidental lleguen a todas las partes del plantea.

Carlos-Carrión ha recordado que, al margen de lo "gracioso" que pueda sonar este tipo de conmemoraciones, están en juego la salud y las vidas de millones de personas. En este sentido, ha abogado por pasar página al "tabú" que se asume desde niño cuando se trata de excrementos, toda vez que se trata de un tema "muy serio".

El Día Mundial del Retrete gira de hecho en esta ocasión en torno a una pregunta, "¿Adónde va nuestra caca?", con la que la ONU quiere recordar que, para millones de personas en el mundo, los excrementos no son eliminados de forma adecuada y terminan siendo el foco de enfermedades potencialmente mortales.

La campaña recuerda que "gestionar la caca de forma adecuada no sólo permite evitar el peligro, sino también aprovechar una oportunidad", en la medida en que estos desechos, "tratados y reutilizados de forma segura", tienen "un potencial masivo" como fuente de energía, nutrientes y agua. "Los sistemas de saneamiento también generan oportunidades de empleo e inversión", apostilla Naciones Unidas.

Seguir a teinteresa en...

KIT BUENOS DÍAS (El mejor resumen de prensa en tu mail)

Recibir noticias

Kit Buenos Días

Diciembre 2017
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31