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Baltarsar Ruiz-Roso

¿Una deficiencia de ácido fólico y vitamina B12 podría relacionarse con bajo estado de ánimo y depresión ?

  • Para prevenir estados de distimia hay que consumir una dieta  con el suficiente contenido calórico y que nos aporte las cantidades adecuadas de proteína, fuente del triptófano necesario para la síntesis de serotonina y otros aminoácidos precursores de diferentes neurotransmisores.
  • Foto 1 de La fruta era más importante en la dieta medieval islámica que en la cristiana

Para la prevención y en el tratamiento de los estados de distimia y depresión es necesario consumir una dieta  con el suficiente contenido calórico y que nos aporte las cantidades adecuadas de proteína, fuente del triptófano necesario para la síntesis de serotonina y otros aminoácidos precursores de diferentes neurotransmisores. Son necesarias también las vitaminas: C, B1, B6, B12, niacina y ácido fólico en las cantidades recomendadas.

Refiriéndonos en concreto a fólico y B12, se ha comprobado en diferentes estudios que los individuos deprimidos, en comparación con las personas sin depresión, tienen menores niveles corporales de estas vitaminas y que las personas con depresión también suelen tener los niveles de ácido fólico más bajos que los individuos con otros trastornos psiquiátricos. Por otra parte, los individuos con depresión que presentan los niveles de ácido fólico más elevados, tienden a presentar episodios depresivos más cortos y menos frecuentes, además su respuesta a los medicamentos es generalmente mejor. No obstante, a pesar de la cantidad de resultados experimentales que apoyan la relación entre ingesta de ácido fólico y la distimia, la información existente no es aún suficiente para establecer una relación causal. A pesar de lo cual, el ácido fólico se puede utilizar con eficacia por sí solo (en los casos de pacientes con deficiencia de folatos) o en combinación con otras formas convencionales de terapia, para contribuir al tratamiento de la depresión. Se recomienda, de acuerdo con los resultados de los ensayos clínicos publicados, que para mejorar la eficacia del tratamiento farmacológico de la depresión, se tome la pauta general de suplementar a los pacientes con 800 µg/día de ácido fólico y 1mg/día de vitamina B12.

También diferentes estudios aportan pruebas consistentes de que el ácido fólico y la vitamina B12 tienen un efecto beneficioso sobre la prevención del deterioro de la función cognitiva en las personas de edad avanzada; su uso a largo plazo parece mejorar la función cognitiva de las personas mayores con altos niveles de homocisteina. En individuos alcohólicos los bajos niveles de fólico también se asocian con la depresión. En otros estudios, el ácido fólico se relaciona con una mejoría en la respuesta a los inhibidores de la colinesterasa en personas con la enfermedad de Alzheimer.

Los mecanismos bioquímicos a los que se atribuye el posible efecto positivo del ácido fólico y la vitamina B12 en el tratamiento de la depresión, se refieren a su papel en los procesos de metilación, necesarios en la síntesis de varios neurotransmisores, en el metabolismo de catecolaminas  del sistema nervioso central y en el mantenimiento de los lípidos de las membranas de las neuronas y la neuroglia. El ácido fólico y la B12 son necesarios para la síntesis de S-adenosilmetionina (SAM), molécula que está implicada en multitud de reacciones de metilación, entre ellas en el metabolismo del triptófano para formar melatonina, hormona producida en la glándula pineal reguladora del ciclo circadiano y del sueño.

 

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Ficha del autor

Alimentación

Doctor Baltarsar Ruiz-Roso

Doctor en Farmacia. Director del Departamento de Nutrición y Bromatología I de la UCM. Director del Master en Nutrición, Título Propio de la UCM, desde el año 2006. Director del Experto en Nutrición para la Industria Alimentaria. Director del Curso de Postgrado de la Escuela de Estudios Empresariales de la UCM. Reconocimiento de 3 sexenios de Actividad Investigadora reconocidos por la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora. Investigador Principal de 15 proyectos de investigación financiados y participación como investigadoren más de 25 proyectos de investigación relacionados con la nutrición y la tecnología de los alimentos. Inventor de 4 Patentes Europeas de invención, 3 de ellas extendidas a EEUU, Brasil, Méjico y Australia, en explotación. 17 libros y capítulos de libros y más de 80 publicaciones nacionales. Miembro de Comité Científico de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) los años 2007 a 2010. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Nutrición (SEN). Miembro de la Junta de la Facultad de Farmacia (UCM). Miembro de la Comisión Académica, delegada de la Junta de la Facultad de Farmacia (UCM). Miembro del Consejo de Dirección del Centro de Análisis Sanitarios de la UCM. Miembro de la Comisión delegada para la elaboración de los siguientes Planes Oficiales de Estudio: Grado en Farmacia y Grado en Nutrición Humana y Dietética.